Ante el último proceso de licitación del Seguro de Invalidez y Sobrevivencia (SIS) a cargo de las AFP, la Asociación de Aseguradores de Chile (AACH) ha tomado contacto con varias instituciones relevantes del sistema, con el objetivo de alertar sobre la sostenibilidad de este instrumento.
Dichas reuniones incluyeron autoridades del gobierno, como la subsecretaria de Previsión Social, Elisa Cabezón, y, más recientemente, el ministro del Trabajo y Previsión Social, Tomás Rau, quien, según el registro de la Ley de Lobby, recibió al gremio encabezado por Alejandro Alzérreca el 5 de junio pasado para tratar de forma exclusiva este tema.
A las citas se sumaron encuentros con representantes del Fondo Autónomo de Protección Previsional (FAPP).
La advertencia del gremio
En agosto, según el calendario establecido por la reforma previsional, el SIS pasará a formar del seguro social, financiado a través de las cotizaciones que los empleadores destinarán al FAPP.
La preocupación de la AACH respecto de la sostenibilidad de este seguro colectivo -el más grande del país- viene dada por varios factores, de acuerdo con fuentes de la industria y con presentaciones que el gremio ha realizado en diferentes instancias legislativas.
Uno de ellos es que la esperanza de vida desde la edad legal de jubilación, de 60 años para mujeres y 65 en el caso de los hombres, aumentó en 1,5 año en la última década y la tendencia se mantendría.
Para transmitir sus preocupaciones sobre el SIS, las aseguradoras se han reunido con el ministro Tomás Rau y con la subsecretaria Elisa Cabezón.
“Si aumenta el número de beneficiarios del SIS (incremento de los casos de invalidez) y aumenta el número de años que deben ser financiados por el seguro, entonces se vislumbra un serio problema de sostenibilidad”, señaló una presentación que realizó la AACH en la comisión de Hacienda del Senado, el 13 de mayo pasado.
Se suma a lo anterior que la nueva cotización de 2,5% sobre la remuneración imponible que recaudará el FAPP deberá financiar de manera simultánea el beneficio de la compensación por mayor expectativa de vida para las mujeres, conocido como “bono tabla”, que se estima en un 0,5% del aporte, y el mismo SIS, que a abril de 2026 tuvo un costo de 1,62% de cotización. Pero, este último podría incrementarse por el crecimiento de la tasa de siniestralidad.
Por ejemplo, según datos de la industria, el número siniestros liquidados y pagados de invalidez total a 2016 fueron 6.509, mientras que en 2025 la cifra llegó a 8.715, es decir, en monto pasaron desde US$ 512,3 millones a $ 1.000 millones.
“El riesgo es que el 2,5% no alcance para el ‘bono tabla’ y el SIS recae en el FAPP, que administra el seguro social y los beneficios de la reforma”, agregó la presentación.

Alejandro Alzérreca, presidente Asociación de Aseguradores de Chile (AACH). Tomás Rau, ministro del Trabajo y Previsión Social.
Accidentes del trabajo
Para enfrentar el riesgo de sostenibilidad del SIS, la industria aseguradora ha propuesto homologar las condiciones del SIS con las de la Ley de Accidentes del Trabajo, que fija en 65 años el límite para recibir la pensión de invalidez.
Ese tope no es contemplado por el seguro, ya que otorga una pensión garantizada de por vida. Ese ajuste liberaría al menos medio punto de cotización, según sus estimaciones.
Otra propuesta de la industria es si la invalidez permanente no es necesariamente irreversible, como ocurre con algunas patologías mentales, se debe revisar de manera periódica.
“Podría definirse que, en caso de existir ingresos laborales luego de haber sido declarado inválido permanente, entonces se pierda dicha condición y sus beneficios asociados”, dice la presentación de la AACH.
Indicaciones
Por otro lado, la subsecretaria de Previsión Social, Elisa Cabezón, presentó este martes indicaciones al proyecto de ley que traspasa el SIS desde las AFP.
Los ajustes ingresados a la iniciativa eliminan la referencia al subsidio previsional para jóvenes; adelanta la facultad para que el FAPP pueda solicitar información a otras instituciones para elaborar estudios actuariales a la publicación de la ley; y precisa las reservas especiales que las AFP deben traspasar al FAPP.