El negocio de rentas vitalicias continúa en niveles históricos para la industria aseguradora de vida.
El producto previsional “estrella” de las compañías de seguros se alzó en los últimos años como la modalidad de pensión favorita, lo que se ha visto reflejado en sus ventas.
Durante el primer semestre de 2026, las aseguradoras comercializaron 37.971 unidades de este producto previsional, lo que implicó un crecimiento de 38% respecto de las 27.529 que otorgó en el mismo período de 2025, según cifras de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF).
Asimismo, en estos primeros seis meses ya se vendió un 64% del total del año pasado, ejercicio que cerró con 59.106 contratos suscritos.
El promedio de la tasa de interés que ofrecieron las compañías, dato con el que se calcula la pensión final, fue de 2,82% en el primer semestre, mientras que en el mismo período de 2025 llegó a 3,25%.
La aseguradora Penta Vida es la compañía que más rentas vitalicias otorgó en el primer semestre, con 8.539 suscripciones, un 46% más que en igual lapso de 2025.
Le siguen MetLife, con 6.701 unidades comercializadas, con un 23% de crecimiento, y BICE Vida, con 5.213 ventas, lo que resultó en una expansión de 37%. Más atrás se ubicaron Consorcio y Confuturo, con 4.934 y 4.478, cada una. Ello, implicó alzas de 32% y de 9%, respectivamente.
Menores requisitos y la opción “escalonada”
Uno de los argumentos que dan en la industria para explicar la fuerte alza de esta modalidad de pensión es el cambio regulatorio que estableció la reforma previsional, que bajó las barreras de acceso a este producto.
Actualmente, se necesita autofinanciar una pensión de al menos UF 2 para contratar una renta vitalicia.
La socia directora de Brain Invest, María Eugenia Jiménez, añadió el éxito que ha registrado dentro de esta modalidad la renta vitalicia “escalonada”, que permite tener un mayor monto de pensión en los primeros años de jubilación: “Es una opción muy cotizada, valorada, ya que la mayoría de la gente prefiere esta opción”, aseguró.
A ello sumó que habría un incentivo de los que optan por una renta vitalicia para esquivar posibles efectos de la implementación de los fondos generacionales: “La gente prefiere disminuir el riesgo de inversión sobre sus ahorros y a optar a una renta vitalicia y, de esa manera, no tener inconveniente de la duda de cómo irá a resultar esta transición a los fondos generacionales”, sostuvo.