por maximiliano villena
Mayores regulaciones, incremento del riesgo y del costo de fondo o simplemente adelantarse a la reducción de la Tasa Máxima Convencional (TMC). Esas parecen ser las causas, a juicio de los expertos, del alza que en los últimos meses han experimentado las tasas de créditos de consumo para los segmentos medios y medios bajos. Esto, en medio del retorno de la discusión sobre la TMC en el Congreso.
Según los últimos datos disponibles en la Superintendencia de Bancos (SBIF), la Tasa de Interés Promedio (TIP) para los créditos menores a
UF 200 llegó a 38,14% en enero, 230 puntos base por sobre la registrada en el mismo mes de 2012.
De hecho, el promedio de los últimos seis meses del 2012 para la TIP es de 38,02%, su nivel más alto desde la última crisis financiera, y muy por encima del 36,02% que registró en la primera parte del año pasado.
A la vez, la encuesta de comisiones y tasas de la SBIF para la segunda semana de febrero arroja un alza interanual de casi seis puntos porcentuales promedio en los máximos que las divisiones especializadas están cobrando para un crédito de $ 3 millones a 24 meses plazo. En tanto, para préstamos de $ 500 mil al mismo plazo, el alza de los techos fue de 403 puntos base.
Causas de la tendencia
¿Cuáles son las razones? El analista de instituciones financieras de Fitch Ratings, Eduardo Santibáñez, indica que el alza en la TIP podría atribuirse a un eventual interés del sector por realizar la mayor cantidad de operaciones antes de que el proyecto de ley que rebajará la TMC -que ayer en Valparaíso fue retomada por la comisión de Economía de la Cámara de Diputados- se haga realidad.
“Si hay una razón, es que la banca estaría aprovechando la oportunidad para entregar créditos a la tasa actual, antes que se la bajen”, señala Santibáñez. Esto, bajo el entendido de que prestar estos montos -hasta UF 200, algo más de $ 4 millones- a una tasa por debajo del nivel actual sería menos atractivo para las instituciones.
El economista de la Universidad de Chile y ex gerente general de la Asociación de Bancos, Alejandro Alarcón, señala que “esas cifras indican un incremento de probabilidades de no pago ya que no existen buenos sistemas de información, y también a que los márgenes no van a dar abasto ante el incremento del riesgo. Hoy el componente fundamental de la tasa es el riesgo. De hecho, las nuevas regulaciones han implicado que la banca haya dejado de prestar US$ 500 millones en los últimos meses, y eso se debe a las regulaciones”.
Según el experto de Humphreys, Antonio Velásquez, “el incremento puede deberse, en parte, a un alza en los niveles de riesgo de la cartera de los bancos, especialmente en la de consumo que es la que concentra las colocaciones menores a UF 200, que tiene que ser llevado a precio (mayores tasas) y se refleja también en el incremento en las provisiones por riesgo, precisamente de esta cartera, experimentado durante el último año”.
Hacia adelante
En el sistema, aseguran que las nuevas regulaciones han impactado los niveles de riesgo y costos para el segmento de la población que accede a esas tasa, y que si ya en 2012 se notó que los bancos empezaron a salir de los segmentos con ingresos bajo los $ 450.000 mensuales, la tendencia, por lo menos durante los próximos dos años, se mantendrá.
Ejecutivos de la industria explican que para un préstamo de entre
$ 250.00 y $ 500.000 para ese segmento de clientes, la rentabilidad no supera el 5%, pues aunque
la tasa que se cobre sea de 50%,
los gastos por concepto de evaluación ($ 35.000 promedio), así como cartolas y sucursales ($5.000), sumado a las provisiones, lo hacen inviable.
En algunas entidades, de hecho, se ha calculado que si sólo trabajaran con el 20% de sus mejores clientes, su utilidad subiría más de 20%.