Vitel Energía, dedicada a la importación y distribución de materiales eléctricos, sumó una nueva sucursal en Antofagasta, un paso que se enmarca en su estrategia de fortalecer la presencia en regiones. El desembarco en el norte coincide con un momento de fuerte expansión para la empresa, que además construye en Santiago lo que planea convertir en el supermercado eléctrico más grande de Latinoamérica.
La compañía, liderada hoy por su gerente general, Francisco Lewin (segunda generación al mando del negocio familiar) suma más de 400 trabajadores, presencia en Concepción, Santiago y Antofagasta. En conversación con DF Regiones, Lewin detalló que del total de lo que comercializa, 90% corresponde a importación propia, a través de un portafolio de 45 marcas, de las cuales más de 20 son propias.
Apuesta por el norte
La nueva sucursal de Antofagasta ubicada en Av. Pedro Aguirre Cerda 7723 funciona como un autoservicio de productos eléctricos y demandó una inversión cercana a US$ 1 millón, entre mercadería, arriendo y habilitación del espacio, según detalló Lewin. El local ocupa cerca de 800 metros cuadrados (m2), repartidos en dos propiedades. Lewin cuenta que la ubicación no fue al azar. "Encontramos esta oportunidad hace dos años y hubo que esperar que se construyera, que salieran los permisos. Está en una calle de mucho tránsito, y ya le ha ido súper bien", señaló.
La decisión de instalarse en el norte responde también a la relevancia del sector minero para la compañía, que abastece hace años a mineras de la zona, de forma directa o a través de contratistas.
"El hecho de no estar localmente allá, de no contar con stock, te juega en contra. En general el norte es bien localista, le gusta que estén por ahí cerca", explicó Lewin.
La compañía ya evalúa sumar una bodega adicional en Antofagasta, dado que las zonas extremas del país exigen mantener más stock disponible para acortar los tiempos de respuesta.
Supermercado eléctrico
El otro gran proyecto de Vitel Energía se ubica en Santiago, en el barrio de Avenida Matta, donde la compañía construye desde hace tres años un nuevo recinto. Lewin proyecta que la inversión total bordeará los US$ 5 millones.
"Estamos armando un supermercado en Santiago de alrededor de 5 mil m2, que va a ser el supermercado eléctrico más grande de Latinoamérica. No existe algo igual", afirmó el gerente general. El proyecto avanza por etapas y la primera debería estar lista en diciembre de este año.
"Estamos importando una serie de equipos desde Alemania que va a permitir operaciones más automáticas, 100% conectadas con nuestro ERP, para llevar un control total de las operaciones que se hacen ahí", detalló Lewin. El recinto contempla, además, cajas de autopago sin intervención humana junto a cajas presenciales, y un sistema de etiquetado completamente digital.
La revolución de los transformadores
El negocio de los cables, dice Lewin, es más especializado de lo que parece a simple vista. "Trabajamos con más de 10 mil SKU (unidades de seguimiento en inventario, sigla en inglés), de distintas especialidades. Somos uno de los mayores importadores de cables en Chile y no es solamente un cable, sino que hay cables para aviones, para barcos, para fuerza, para control, para comunicación", explicó.
La compañía también ha ido sumando nuevas unidades de negocio en energía solar, almacenamiento y electromovilidad. En generación fotovoltaica trabaja con la marca de inversores Solis, mientras que en electromovilidad ofrece una línea de cargadores monofásicos, trifásicos y de corriente continua. También comenzó a incursionar en media tensión, con transformadores secos, y en generación, con motores diésel y equipos de menor escala para uso doméstico y comercial.
El crecimiento de la electromovilidad, sostiene Lewin, obligará a repensar la infraestructura eléctrica de los edificios. "Si en un edificio hay 300 personas y todos se compran un auto eléctrico, ¿cómo los cargan? Por eso estamos desarrollando una línea de transformadores, porque viene una revolución de transformadores. La demanda que vamos a tener en los próximos diez años se va a duplicar o triplicar", planteó.
La compañía cerró el año pasado con un crecimiento cercano al 15% respecto del ejercicio anterior, y este año acumula un alza de alrededor de 10% en lo que va del año. Lewin atribuye el ritmo más moderado a que la empresa opera hoy cerca del límite de su capacidad de atención.
Sobre los planes internacionales de la compañía, Lewin fue cauto. "Por este año estamos abocados a Chile", señaló, aunque no descartó evaluar una salida a otros mercados una vez consolidada la operación local.
Una empresa familiar
Vitel Energía es una empresa familiar que Lewin dirige hace 35 años, tras el trabajo iniciado por su padre. "Esto ha sido partir de cero, en un local de 2 x 2, atendido por su propio dueño, en el año 83, por mi padre", recordó.
El crecimiento de Vitel Energía también ha obligado a Lewin a reorganizar la forma en que conduce la compañía. Hasta este año concentraba simultáneamente las gerencias comercial, de compras, de marketing y general, una estructura que comenzó a cambiar a medida que el negocio aumentó su tamaño y sumó nuevas operaciones. En ese proceso, el ejecutivo ha ido traspasando responsabilidades y fortaleciendo los equipos internos, aunque reconoce que delegar ha sido uno de los aprendizajes más recientes de su trayectoria al frente de la empresa.
"Trabajo a puerta abierta, sin secretaria. Todos pueden conversar conmigo, hasta los guardias que llegan, a los que les cuento la historia de la empresa. El equipo humano es la clave para el éxito. Si tú no eres capaz de formar un buen equipo humano, mantenerlo motivado, darle la oportunidad de crecimiento, no vas a lograr hacer nada", afirmó.
Grand Slam
Consultado sobre qué significa el éxito para él, Lewin recurrió a una comparación con el tenis.
"Yo no creo en el éxito. Estoy igual que un jugador de tenis, tú puedes llegar a ganar un Grand Slam y llegar al Top Five, pero la gracia es mantenerse, y por eso me saco el sombrero por Djokovic, por Nadal, por Federer, que fueron gallos que estuvieron dos décadas arriba. Eso es lo que yo creo que vale la pena rescatar, más que haber sido número uno, porque mantener esa condición, esa inteligencia emocional, esa capacidad de autosuperarse constantemente, es un tremendo desafío", cerró.