La Cámara Chilena de la Construcción (CChC) de Concepción entregó al ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) un paquete de medidas técnicas destinadas a incrementar los control de las obras públicas y evitar nuevos abandonos de proyectos, como el ocurrido con la constructora española Tapusa. La iniciativa gremial surge tras la reciente paralización de tres proyectos emblemáticos en el Gran Concepción.
Los incumplimientos contractuales de la empresa española, ha generado incertidumbre laboral en los aproximadamente 450 trabajadores de la zona y acarrea una deuda que supera los $ 450 millones a cinco empresas proveedoras locales, que son socias del gremio.
Ante este escenario, la CChC propuso a la Seremi de Vivienda y Urbanismo del Biobío, implementar mecanismos más rigurosos de alertas tempranas y monitoreo continuo, poniendo especial énfasis en aquellos contratos que sean adjudicados con desviaciones significativas respecto al presupuesto estimado originalmente por el Estado, como ocurrió con Tapusa.
Mecanismos de control
El presidente de la CChC Concepción, Jorge Coloma, alertó sobre la urgencia de reactivar la inversión sectorial para frenar el deterioro socioeconómico de la zona, señalando que “la región no soporta más desempleo. El rubro hoy tiene un déficit de 9 mil trabajadores y esta cifra podría subir a 15 mil en los próximos meses si no ejecutamos nuevos proyectos”.
Para mitigar este riesgo financiero y operativo, los constructores locales demandan una actualización periódica de los presupuestos de licitación que logre amortiguar la alta volatilidad que registran los costos de los materiales y los combustibles.
A mediano y largo plazo, la estrategia de del gremio constructor apunta a modernizar las bases contractuales del Serviu y avanzar hacia una estandarización de los sistemas de contratación pública entre los diferentes ministerios, homologando las exigencias administrativas, los criterios de evaluación y las garantías exigidas.
Elevar el estándar
Richard Zapata, líder del Comité de Infraestructura de la CChC penquista, planteó que “para el gremio es vital que las empresas locales puedan participar masivamente en los proyectos que se licitan en la región, pues existe la capacidad técnica y solidez financiera para responder a esos desafíos”, sugiriendo además elevar el estándar de revisión de la solvencia económica de las firmas que postulan.
Desde el Minvu, el seremi de Biobío, Anselmo Villagra, recibió los planteamientos y reconoció la necesidad de replantear la gestión de la infraestructura pública regional. En esa línea, manifestó que “la situación que afrontamos, a propósito de la paralización de obras de la empresa Tapusa S.A. y todo lo que ello ha generado, nos tiene que hacer reflexionar, pero al mismo tiempo, realizar un cambio de timón respecto a lo que veníamos realizando. En ese trabajo estamos y, por cierto, que valoramos los aportes que, desde distintos sectores, se puedan realizar en ese sentido”.
Villagra concluyó que la prioridad del Minvu se centrará en ejecutar obras de mitigación inmediatas para resguardar a las comunidades afectadas y acelerar las acciones legales y administrativas correspondientes contra la empresa saliente.