Con solo 35 años, Cristóbal Herrera asumió hace un mes como el nuevo gerente general de la Cámara de la Producción y del Comercio del Biobío (CPC Biobío), el gremio más antiguo de la zona sur, y que ya ha iniciado las actividades para conmemorar su primer centenario. Un siglo lleno de cambios políticos, sociales y económicos, y que una vez más los obliga a reinventarse para dar representatividad a las 134 empresas y gremios asociados.
El escenario 2026 no se ve fácil para la región: el desempleo más alto de Chile, la caída de las inversiones, la baja en el precio de sus principales exportaciones, el cierre de empresas emblemáticas y la reconstrucción tras los incendios forestales.
Sin embargo, la apuesta no lo asusta y, al contrario, lo impulsa a generar cambios para contribuir a la zona, confesó en entrevista con DF Regiones. “Mi sueño es que el Biobío y la macrozona centrosur sean el mejor lugar del mundo para invertir”.
Competencia global
Para Herrera, los 100 años de CPC Biobío obligan a repensar su rol frente a las exigencias del mercado, articulando la vocación manufacturera de la zona con las demandas globales de hoy.
“Primero, generar un nuevo Plan Estratégico. No podemos quedarnos en el Plan Estratégico de los últimos años, hay que renovarlo, mantener todo lo bueno, pero pensar en el futuro y en cómo mezclamos lo que está pasando en el mundo con los desafíos que tenemos como región”.
La clave, aseguró, está en la capacidad de articular la matriz productiva regional, consolidando un polo económico y logístico, ya no solo para competir con otras regiones, sino para salir a disputar el liderazgo a las potencias exportadoras a nivel mundial.
“Hay que entender que nuestra competencia no son las regiones vecinas, tampoco es Santiago ni el norte. Nuestra competencia hoy es Perú, en el agro y en la pesca, y Brasil y Australia, en el tema forestal”, subrayó el líder gremial. “Mi sueño es que el Biobío y la macrozona centrosur sean el mejor lugar del mundo para invertir”.
“Tenemos un gobierno central que presentó este plan de reconstrucción que va muy bien encaminado y alineado con lo que están solicitando los gremios y las empresas en general para poder surgir”.
Esa articulación incluye universidades de alto nivel, que generan capital humano competitivo, y una infraestructura que ofrece conectividad logística. “Es irrisorio que una empresa que produce cerezas que tienen que llegar frescas en 27 días a China salgan por San Antonio teniendo nosotros todas las herramientas para hacerlo mejor y con menor costo”.
Herrera subrayó que las tasas de ocupación en los puertos de la zona central ya superan 90%, mientras que en Biobío siguen cerca de 60%.
Algo parecido pasa con el salmón fresco, que recorre miles de kilómetros por tierra hasta Argentina para embarcarse por el aeropuerto de Ezeiza.
“Si tenemos el aeropuerto Carril Sur, con las normas listas, con los decretos, los servicios estatales, por qué no sacar ese salmón fresco por ahí (…) Si logramos que Carril Sur se transforme en un aeropuerto de carga internacional, las ventajas serían mucho más relevantes con respecto al resto y las empresas tenderían a salir por acá”.
Lo que queda pendiente, dice, son solo detalles, como modernizar la aduana para que los camiones puedan pasar de Neuquén, en Argentina, a Chile -y viceversa- con una proforma digital.
Plan de reactivación
A poco más de dos meses del inicio del nuevo gobierno, y cuando el Congreso se apronta a votar la ley de reactivación, la administración Kast ha sufrido una fuerte baja en sus niveles de respaldo ciudadano. Sin embargo, desde el gremio, todavía están optimistas sobre las perspectivas para la economía.
“Tenemos un gobierno central que presentó este plan de reconstrucción que va muy bien encaminado y alineado con lo que están solicitando los gremios y las empresas en general para poder surgir”, destacó Herrera. “En lo macro, en lo grueso del proyecto, va muy en la línea correcta con lo que necesitamos en Chile”. La baja del impuesto corporativo, en particular, dijo el dirigente, “es una tremenda herramienta para quedar equiparados con el nivel promedio de otros países de la OCDE”.
Pero, más que un apoyo incondicional al gobierno, el gerente general de CPC Biobío prefiere mantenerse atento a las señales. “Más que defender el plan de reconstrucción, es muy importante que la discusión se dé en el Congreso, lograr un consenso como país que nos genere certidumbre jurídica a largo plazo para ver en qué condiciones vamos a invertir. Eso es lo que estamos defendiendo”.
Por el contrario, advirtió el dirigente, “si no somos capaces de ponernos de acuerdo, si no somos capaces de entregar todas las herramientas necesarias para generar inversión, generar más empleo y generar, por ende, bienestar social, va a ser muy perjudicial para atraer inversión extranjera y para los mismos inversionistas chilenos que quieran seguir”.