Avícola Chequén, en la comuna de Florida, Región del Biobío, uno de los productores más tradicionales del sector, puso fin definitivo a sus operaciones, golpeada por las secuelas del brote de gripe aviar de 2023.
Tras las medidas aplicadas por la autoridad sanitaria para contener la crisis en la industria, se hizo financieramente inviable para la compañía mantener sus faenas productivas, decisión que afectará la continuidad operativa de sus 50 trabajadores.
Controlada desde hace 70 años por la familia Crovetto, Avícola Chequén, debió sacrificar alrededor de 200 mil aves por orden del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) ante la emergencia por la gripe aviar, escenario que dejó a la empresa sin capacidad productiva, pero con una alta carga financiera.
Según explicó la empresa a través de un comunicado, el factor determinante no fue sólo el evento sanitario en sí, sino la imposibilidad de sostener los flujos de caja necesarios para cubrir "compromisos de inversión con cuotas mensuales estructuradas, cuentas con proveedores y un inventario de materias primas a eliminar", mientras se aguardaba el "alta" del SAG para volver a poblar el fundo de aves, un hito que nunca llegó.
Nuevo modelo comercial
Tomás Mandich Crovetto, gerente general de Chequén, explicó que “hubo un antes y un después con la gripe aviar”. La empresa eliminó la producción propia y comenzó a comercializar los huevos de productores externos. Escenario que habría forzado una contracción mayor de su presencia en el retail, reduciendo de cuatro sucursales a sólo uno sus puntos de venta.
Sin embargo y según comentó, los márgenes del modelo de comercialización no fueron suficientes para sostener la estructura de una empresa diseñada para la producción masiva.
Impacto en el empleo
La quiebra operativa de Chequén golpea nuevamente al mercado laboral de la comuna de Florida. El cierre actual desvincula a las cerca de 50 familias que permanecían ligadas a las operaciones logísticas y comerciales, sumándose a los aproximadamente 100 trabajadores que ya habían perdido su empleo en el primer ajuste, tras el sacrificio de las aves en 2023.
El alcalde de Florida, Rodrigo Montero, lamentó la noticia, calificándola como un escenario cíclico para la zona. "Es algo que como comuna ya vivimos y que vamos a tener que volver a afrontar".