Un nuevo foco de conflicto se ha abierto en la construcción del Puente Chacao, el proyecto de infraestructura más ambicioso de la Región de Los Lagos. El sindicato Sintrasar, que agrupa a cerca de 400 trabajadores, denunció graves deficiencias de seguridad en la faena, advirtiendo riesgos para la vida de los operarios y dejando abierta la puerta a una eventual paralización de las obras.
El punto crítico se centra en la pila central del puente, estructura neurálgica del proyecto que ya alcanza una altura aproximada a los 190 metros. Según alertó la organización gremial, el ascensor utilizado para el traslado de personal en la estructura ha presentado falla mecánicas reiteradas.
Luis Cortes, presidente nacional de Sintrasar, detalló que recientemente “se salió una polea del sistema”, provocando la detención del equipo. Pese al incidente, el dirigente aseguró que el elevador continúa operando, trasladando cuadrillas entre ocho y 10 personas por viaje, lo que a juicio de los trabajadores constituye un peligro inminente de accidente fatal.
De este modo, regresa la incertidumbre el futuro del ambicioso proyecto, que ha tenido una compleja ejecución.
Conflicto laboral y costos
Más allá de la seguridad, el conflicto tiene una arista económica que tensiona la relación entre la empresa y la fuerza laboral. El sindicato acusa que las condiciones salariales ofrecidas están por debajo de las expectativas del mercado, lo que habría desincentivado la contratación de mano de obra local.
Cortés desestimó los argumentos sobre una supuesta escasez de especialistas —como soldadores— en Chile, atribuyendo la falta de personal a los bajos montos ofrecidos. A esto se suma el descontento por el cálculo de pago de los días feriados bajo el sistema de turnos 15 x 15, montos que el gremio califica de insuficientes.
Respuesta del proyecto
Frente a las acusaciones, Carlos Contreras, jefe del Proyecto Puente Chacao, reconoció la existencia de un problema técnico reciente en uno de los elevadores. Sin embargo, enfatizó que la seguridad de los trabajadores es la prioridad tanto para el consorcio constructor como para el Ministerio de Obras Públicas (MOP).
Contreras aseguró que existen programas de mantención preventiva vigentes y que actualmente se evalúan medidas adicionales para reforzar los estándares de seguridad en la operación vertical.
Pese a las declaraciones oficiales, la continuidad operacional del proyecto —que presenta un 63% de avance— no está garantizada. Los trabajadores de Sintrasar convocaron a una asamblea en terreno en la misma pila central para definir los pasos a seguir, sin descartar el inicio de movilizaciones si no se implementan soluciones definitivas a los problemas técnicos y salariales.