Con una inversión estimada de US$ 142 millones, avanzan los sondajes geológicos para el diseño definitivo del proyecto del Embalse Bollenar en la comuna de Rengo, obra que busca asegurar el riego de 9 mil hectáreas agrícolas y aumentar la rentabilidad productiva de la Región de O'Higgins. El proyecto, que inició su fase de diseño en diciembre de 2025, apunta a fortalecer la agricultura del valle del río Claro.
El mayor impacto económico de la futura presa radica en la optimización del uso del suelo y la expansión de la frontera agrícola. Actualmente, de las 7.700 hectáreas ubicadas bajo la cota del canal en la zona, apenas 5.700 logran ser regadas efectivamente. El embalse, que tendrá una capacidad de almacenamiento de 59 millones de metros cúbicos, otorgará 85% de seguridad de riego a la totalidad de esa superficie y logrará incorporar 1.300 nuevas hectáreas al circuito de la agricultura comercial, mediante sistemas de elevación mecánica, lo que se traducirá en un impulso al crecimiento económico local.
Inspección en terreno
Durante una visita inspectiva al área en que se realizan los estudios de suelo, el seremi de Obras Públicas de O'Higgins, Carlos Astudillo, explicó que las exploraciones que se realizan son el paso técnico previo indispensable para viabilizar la construcción. "Estos sondajes geológicos son fundamentales porque nos permiten asegurar que el diseño del embalse responda adecuadamente a las condiciones del terreno. Este proyecto no sólo mejora la seguridad hídrica, sino que también abre nuevas oportunidades para el desarrollo agrícola, económico y social", afirmó la autoridad al medio local Hora de Noticias.
La estabilización del recurso hídrico representa una de las variables más importantes para el sector agrícola. Desde esa perspectiva, Álvaro Paredes, presidente de la Junta de Vigilancia de la Primera Sección del Río Claro de Rengo, apuntó a la disminución de riesgos para los productores. "Este embalse es clave para dar mayor certeza a los agricultores y asegurar el futuro productivo del valle, permitiendo enfrentar de mejor manera la incertidumbre climática y aprovechar de forma más eficiente el recurso hídrico".
Ese diagnóstico fue reforzado por el director regional de la Dirección General de Aguas, Héctor Muñoz, quien agregó que la infraestructura "permitirá una gestión más eficiente y sostenible del agua en la cuenca del río Claro, entregando mayor certeza para el desarrollo productivo y el bienestar de las comunidades en el largo plazo".
Los análisis técnicos en terreno se extenderán hasta 2027 para luego dar paso a la construcción del embalse, tiempo estimado en cinco años más.