A casi siete años del estallido social, que incidió en el deterioro de su barrio fundacional y la proliferación del comercio informal, el centro de Viña del Mar ha comenzado a exhibir un cambio. La renovación de aceras de las calles Valparaíso y Arlegui, la reinauguración del Teatro Municipal y del Palacio Vergara, y la apertura de cuatro plazas en el bandejón del eje vial Viana-Álvarez han dado un nuevo aire a la ciudad.
Las obras no responden a ejercicios aislados, sino a un proyecto integral liderado por la municipalidad. Según explicó la alcaldesa Macarena Ripamonti a DF Regiones, “estamos impulsando uno de los planes de inversión más importantes de los últimos años para Viña del Mar, con una cartera de proyectos que bordea los US$ 200 millones y que refleja una visión de ciudad basada en la recuperación de los espacios públicos, la revitalización de barrios emblemáticos, la protección de nuestro patrimonio y el fortalecimiento de la infraestructura urbana”.
Desde la municipalidad detallaron que los US$ 200 millones contemplan fondos municipales, pero también del Gobierno Regional, del Ministerio de Vivienda y de la Subsecretaría de Desarrollo Regional (Subdere). La entidad precisó que ha asignado poco más de $ 7.967 millones desde 2018 para 51 proyectos en el marco del Programa de Revitalización de Barrios e Infraestructura Patrimonial Emblemática (Prbipe).
Con los recursos del programa, la alcaldía terminó el Teatro Municipal y el Palacio Vergara, financió cinco plazas -el mirador de la Quinta Vergara está en construcción-, mejoró el alumbrado público en diversos sectores y compró un inmueble de $ 671,6 millones en Arlegui 764 para implementar la Casa de las culturas, las artes y el patrimonio.

Macarena Ripamonti, alcaldesa de Viña del Mar.
Nueva área delTeatro Municipal
“Son iniciativas que recuperan espacios para las personas, fortalecen el comercio local, potencian el turismo y mejoran la calidad de vida de nuestros vecinos”, explicó Ripamonti, quien se encuentra en su segundo período.
El 17 de abril el municipio solicitó a la Subdere poco más de $ 1.981 millones para comprar y adecuar dos inmuebles ubicados frente a la Plaza José Francisco Vergara, contiguos al Teatro Municipal, para habilitar el Centro de mediación de las artes escénicas. Ambos recintos, que suman 1.093 m2, se encuentran abandonados y fueron utilizados por Scotiabank y la Defensoría Penal Pública hasta 2018 y 2024, respectivamente.
El cierre del primero “respondió a una revisión de nuestra red de sucursales. Como parte de nuestra gestión habitual, evaluamos periódicamente nuestras ubicaciones físicas para asegurar una cobertura adecuada y una atención acorde a las necesidades de nuestros clientes. Somos propietarios del inmueble, el cual actualmente se encuentra en venta”, informó Scotiabank Chile a DF Regiones.
Nodo de incivilidades
En la justificación del proyecto el municipio señaló que el abandono de la infraestructura existente “ha configurado un nodo caracterizado por incivilidades, vandalismo en fachadas y la degradación del espacio público”, y que la ubicación de los inmuebles “ofrece una oportunidad estratégica de reactivación urbana”, dada su condición de “corredor cultural y emplazamiento dentro del futuro distrito de innovación tecno-creativa”.
La iniciativa está siendo evaluada actualmente por la Subdere, que el 12 de mayo emitió “observaciones técnicas referentes a documentación faltante e incompleta para postular la iniciativa”, lo que todavía debe ser subsanado por el municipio.
De cumplir con todos los requisitos, la adquisición sería calificada como “elegible” por parte de la Subsecretaría, y posteriormente presentada al comité de inversión. “No obstante ello, que un proyecto se encuentre en estado elegible, si bien significa el cumplimiento de los requisitos técnicos para postular, no asegura su financiamiento”, aclararon desde la entidad.
Recuperación de barrios
Ese es el caso, por ejemplo, del proyecto “Remodelación del Paseo Cousiño”, también parte del Prbipe, y que busca reparar el único paseo peatonal de Viña del Mar. Aunque la obra de $ 347,7 millones fue calificada como “elegible”, la Subdere todavía no ha traspasado los recursos ni ha informado cuándo lo haría.
La Subsecretaría sí señaló que durante este año transferirá a tres proyectos vigentes saldos pendientes por $ 96,5 millones. Se trata de dos consultorías de diseño para el proyecto de restauración del Castillo Wulff (postulado en 2022) y la remodelación y modelo de gestión para el mercado municipal (que data de 2020). El tercero es el proyecto que financia el equipo técnico que ejecuta el Plan de Revitalización de Barrios 2026.
En paralelo, el municipio estima que el segundo semestre concluirá el estudio y consultoría de diseño para restaurar el Palacio Carrasco, que inició en 2023 y significó una inversión de la Subdere de $ 454 millones. El monumento histórico y exbiblioteca municipal, ubicado en Avenida Libertad, permanece cerrado desde el 27-F.
Finalmente, Ripamonti destacó que “este plan de inversión tiene un propósito claro: recuperar la identidad de Viña del Mar, revitalizar sus barrios emblemáticos y proyectar la ciudad hacia el futuro. Cada una de estas obras genera empleo, impulsa la economía local, fortalece el turismo, apoya a nuestros emprendedores y comerciantes y demuestra que, con trabajo serio, planificación y gestión, es posible transformar la ciudad con inversiones concretas que mejoran la calidad de vida de nuestros vecinos”.