La cotización del bitcoin no deja escapar las subidas generalizadas que registran los mercados financieros. El acuerdo anunciado entre Estados Unidos e Irán relaja las alertas geopolíticas, económicas y monetarias, y el resurgir del apetito por el riesgo sopla a favor del mercado cripto.
La mayor de las criptomonedas se acerca a los US$ 65.000. Amplía así su colchón respecto a los mínimos del año que registró hace apenas dos semanas, cuando llegó a hundirse por debajo de los US$ 60.000.
La confianza inversora mejora en el mercado cripto, tal y como lo refleja también el índice de miedo y codicia del bitcoin (Crypto Fear & Greed Index), el indicador de sentimiento del mercado más específico de los inversores de criptoactivos..
El acuerdo entre EEUU e Irán, y el consiguiente desplome en el precio del petróleo, propicia una mejora significativa en el índice, que esta semana subió a 23 puntos, por encima de los niveles catalogados de miedo extremo alcanzados en jornadas anteriores, Eso sí, sigue estancado allí. La semana pasada llegó a caer a 14 puntos.
Las nuevas perspectivas
El nuevo escenario ha activado el rebote. La mejora, en términos de precio de bitcoin, se traduce ya en una remontada de dobles dígitos desde sus mínimos del año. Los cerca de US$ 65.000 actuales contrastan con los US$ 59.000 registrados hace diez jornadas.
El bitcoin toma distancias respecto a sus mínimos. Los analistas de CryptoAdvisors planteaban a finales de semana pasada tres escenarios posibles en la caída del bitcoin. El primero de ellos ponía de relieve la posibilidad de que los mínimos de US$ 59.000 representaran ya el suelo en los descensos.
La confirmación de este suelo, añadían desde CryptoAdvisors, requiere de subidas hasta niveles mucho más elevados que los actuales. En una línea similar se pronuncia Simon Peters, analista de eToro, al recalcar que "todavía puede ser prematuro afirmar que el mercado ha tocado fondo". Desde eToro recuerdan que "factores macroeconómicos como el repunte de la inflación y el hecho de que los mercados comiencen a descontar posibles subidas de tipos de interés siguen siendo obstáculos importantes que podrían limitar una recuperación más sólida".