La trastienda del Chile Day 2026 comenzó a tomar forma incluso antes de que se abrieran oficialmente las sesiones en el JW Marriott Essex House de Nueva York, donde tuvo lugar el encuentro. El jueves por la noche, mientras Manhattan recibía a empresarios, inversionistas y ejecutivos chilenos, una invitación empezó a circular en entre los actores: “¿Vas donde Barros?”. La referencia apuntaba a un cóctel privado en las oficinas del estudio de abogados Barros & Errázuriz -inaugurada en 2024- ubicada en el piso 14 de un edificio a cuadras del Central Park. Allí, el estudio organizó una recepción previa al Chile Day.
El lugar quedó completamente lleno. Con dificultad para moverse entre grupos, la oficina reunió a cerca de un centenar de invitados en un ambiente de conversación cruzada, donde se mezclaban temas de política económica chilena, expectativas de inversión y la agenda del encuentro que comenzaría al día siguiente. El tono era distendido, pero con una clara densidad de mercado.

Los anfitriones fueron los cuatro socios: Pablo Guerrero y Luis Alberto Letelier, junto a Vicente Cordero y Enrique Barros, quienes recibieron a los invitados durante toda la jornada. Entre los asistentes, destacaban nombres del mundo financiero como el fundador de Moneda, Pablo Echeverría; el socio de Vinci Compass, Jaime de la Barra; el presidente de Invest Chile, Alfredo Ergas; además de ejecutivos de la banca internacional como Goldman Sachs, JPMorgan Chase y Bank of America.
Los invitados fueron recibidos con una degustación de caviar, pero no ruso, sino que chileno, producido por Kenoz en la zona de Parral, y que hoy conquista uno de los mercados más exigentes del mundo, como es Nueva York, acompañado de vinos chilenos.
Pero más allá del ambiente social, el tema que cruzó la conversación fue otro: la incertidumbre sobre la presencia de Jorge Quiroz. Durante la noche del jueves, varios asistentes se preguntaban si efectivamente había abordado el vuelo hacia Nueva York, luego de que se aprobara la idea de legislar la megarreforma en la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados.
Al día siguiente, ya en el JW Marriott Essex House, comenzó formalmente el Chile Day. En el segundo piso del hotel, Quiroz sostuvo una serie de reuniones bilaterales antes de su presentación. El timonel de Hacienda pasó buena parte de la mañana en encuentros con fondos internacionales, estudios de abogados y ejecutivos de empresas chilenas, en conversaciones donde se le vio dialogante y receptivo frente a distintas propuestas y planteamientos del mercado. Su exposición posterior a los inversionistas extranjeros, sin embargo, no estuvo marcada por anuncios relevantes ni definiciones de política económica.
Tras su intervención, la agenda continuó fuera del escenario principal. Quiroz asistió al edifico del Nasdaq, para participar en el tradicional “Ring the Bell”, la ceremonia que marca el cierre de la jornada bursátil en Wall Street. Y pasadas las 8 de la noche, llegó a una comida organizada por el directorio de InBestChile, instancia en la que participaron directores de la agencia, autoridades políticas y actores del mercado. Allí, ya en un tono más reservado, se extendieron las conversaciones que habían comenzado durante el evento.
El sábado, Quiroz participó en un brunch privado en el mismo hotel, junto al subsecretario del MOP, Nicolás Balmaceda y algunos inversionistas, y en la tarde sostuvo una ronda de entrevistas y bilaterales. El domingo volará a Toronto para continuar con la fase final del Chile Day.