Hace un mes, el pasado 5 de julio, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, lanzaba una osada apuesta en medio del pesimismo por un Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) que se había contraído por cinco meses consecutivos: que en junio la economía había generado un “punto de inflexión”.
Y no solo -dijo- respecto del Imacec, sino también en relación a la recaudación del Impuesto al Valor Agregado (IVA).
“Disponemos de información que nos muestra que junio marcó un punto de inflexión. Lo que pasó en los meses anteriores fue anunciado por el IVA. Ese mismo IVA, con las cifras de junio, nos dicen que tendremos un Imacec positivo”, dijo el secretario de Estado.
¿Ocurrió aquello en el sexto mes del año? Datos de la Dirección de Presupuestos (Dipres) dan cuenta de un panorama mixto, dependiendo de cuál cifra se observe.
Por una parte, en el mes la recaudación total de IVA se contrajo un 3,7% real, moderándose en algo en contraste con la caída de 4% registrada en mayo. Sin embargo, la Dipres realzó que el indicador entrega buenas noticias al mirar el desempeño del IVA nacional, que aplica para las compras realizadas por chilenos en el territorio nacional, ya que las importaciones y las exportaciones gozan de exenciones fiscales, por lo que es un termómetro de la actividad local.
“La contracción del mes se explicó principalmente por la menor recaudación asociado a las importaciones (-4,5%) y por un mayor gasto en devoluciones, estas últimas concentradas principalmente en exportadores. En contraste, el IVA nacional creció 1,9% real anual, recuperándose respecto del mes previo y mostrando una evolución coherente con el mejor desempeño reciente de las ventas minoristas”, señala el reporte de ejecución presupuestaria. La serie de IVA no es pública, por lo que no se puede analizar su desempeño histórico.
Ahora, desde una mirada trimestral, la recolección de IVA creció un 3,5% real en el segundo trimestre, acelerándose versus el 0,3% que aumentó en el primer cuarto del año.
Más evidencia
Un informe del área de estudios de Santander agrega antecedentes a través de boletas y facturas electrónicas. Por una parte, el Índice Mensual de Ventas del Comercio Minorista (IVDCM), desarrollado a partir de registros de boletas electrónicas, mostró un crecimiento de 2,3% en junio, bajo lo observado en mayo (6%), aunque al descontar las ventas en estaciones de servicios la diferencia se acota: 0,8% en junio versus 2,2% en mayo, lo que estaría afectado, en parte, por el cambio en el precio de las bencinas, dijo Santander. Por otra parte, el Indicador de Compraventas por Actividad Económica (CVAE), elaborado a partir de facturas electrónicas, se expandió un 9,6% en junio, muy por sobre el 4,9% de mayo.
La gerenta de Estudios de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), Bernardita Silva, puntualiza que la recaudación de IVA tiene un rezago respecto de la actividad, ya que refleja principalmente las operaciones realizadas el mes anterior: “En este caso, el resultado de junio está asociado en buena medida a la actividad de mayo, mes en que el comercio creció 1,8% anual, impulsado principalmente por el comercio minorista, que aumentó 4,9%, mientras que el comercio mayorista cayó 2%. Más que hablar hoy de un cambio de tendencia, diría que estamos viendo señales positivas que aún necesitan confirmarse”.
La socia de Tax & Legal de PwC, Loreto Pelegrí, tiene una tesis similar: “El repunte del IVA interno observado en junio es coherente con una economía que comienza a mostrar mejores registros de demanda, pero todavía es necesario acumular más evidencia para concluir que existe una recuperación robusta y sostenida de la recaudación”.
“Si bien la recuperación de ingresos por IVA es una buena noticia para las arcas fiscales, varios indicadores líderes sugieren que el ritmo de dicha recuperación en el corto plazo sería acotado, considerando las holguras en el mercado del trabajo, deterioro en la confianza de hogares y empresas, y la dinámica del crédito entre otros”, sostiene el economista jefe para América Latina de Itaú, Andrés Pérez.
El economista senior del OCEC UDP, Juan Ortiz, agrega que crecimiento anual nominal del recaudo de IVA fue de 3% en el primer trimestre, pero se aceleró a 7,1% en el segundo cuarto: “Las cifras muestran un mejor desempeño. Sin embargo, aún es prematuro indicar que indiquen una fuerte recuperación del consumo privado, considerando que las expectativas se mantienen en terreno negativo, y la fuerte debilidad del mercado laboral se mantiene”.
Junio podría interpretarse como una primera señal de estabilización que deberá confirmarse en los próximos meses, sostiene el socio de Tax & Legal de Deloitte, Eduardo Vargas: “La relación entre consumo y recaudación fiscal no es automática. La recaudación efectiva del IVA también depende de factores como la evolución de las importaciones, el nivel de devoluciones a exportadores, el tipo de cambio y la composición del gasto de los hogares y las empresas”.
Es difícil establecer puntos de inflexión en economía a partir de un dato único, argumenta el decano de la Facultad de Administración y Negocios de la U. Autónoma, Rodrigo Montero: “Para confirmar un cambio de tendencia en una serie es necesario acumular evidencia en varios meses. Con el dato de junio, todavía es prematuro determinar si estamos frente a un cambio de tendencia”.
Mientras que el presidente de la Comisión Tributaria del Colegio de Contadores, Juan Alberto Pizarro, explica que las ventas se declaran y pagan con rezago a través del Formulario 29, y además la recaudación neta depende de créditos fiscales, devoluciones e importaciones: “Por eso, el dato de junio es una señal positiva, pero todavía parcial. Muestra que el consumo interno empieza a aportar, aunque no alcanza aún para revertir la debilidad del IVA total”.