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ExDipres advierte que baja a calificación de Chile es "prácticamente segura" si no hay un cambio de rumbo del Gobierno

Matías Acevedo plantea que el Ejecutivo debiera modificar su estrategia para tramitar las reformas de pensiones y tributaria, abriéndose a más acuerdos con el Congreso.

Por: Sebastian Valdenegro | Publicado: Martes 24 de octubre de 2023 a las 11:00 hrs.
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Foto: Julio Castro
Foto: Julio Castro

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La semana pasada, la agencia clasificadora de riesgo Standard & Poor´s (S&P) sorprendió al ponerle una perspectiva "negativa" al rating soberano de Chile, lo que significa una alta probabilidad de que recorte la nota de la deuda chilena en un período entre 12 a 24 meses.

¿La razón? La dificultad para que Chile alcance consensos políticos para llevar a cabo las reformas que aumenten el crecimiento económico.

Alguien que conoce de cerca la dinámica de las agencias de rating es Matías Acevedo. El economista de la U. Gabriela Mistral y MBA de Chicago trabajó durante una década en Fitch Ratings, tanto en Chile como en Estados Unidos, y tuvo como contrapartes a las agencias en su paso como director de Presupuestos del Ministerio de Hacienda entre 2019 y 2021.

“Respecto de la reforma tributaria, veo una falta de oportunidad del ministro de Hacienda, porque si uno quiere avanzar en las reformas políticas, el lugar para ponerse de acuerdo es el Congreso”.

- ¿Cuán común es que una clasificadora revise la perspectiva y no recorte directamente la nota?

- Si uno mira los informes o las advertencias que hacía Standard and Poor´s hace un año atrás, este tema sí estaba arriba de la mesa, no es algo nuevo.

Si bien es cierto que tenemos dificultades crecientes para lograr acuerdos, y en particular desde que se cambió el sistema político, también es cierto que con todos sus defectos gracias al sistema político actual, por ejemplo, se rechazó la mala reforma tributaria que presentó este gobierno y que iba a tener un daño importante en el crecimiento económico, en la inversión y el empleo. Y también este sistema político fue el que definió las reglas del proceso constitucional pasado que permitió rechazar la Constitución que nos iba a destinar al fracaso económico por décadas.

¿Qué quiero decir con esto? Que si bien es cierto que el sistema político tiene dificultades para llegar a acuerdos, si se le agrega reformas refundacionales que en vez de generar mayores oportunidades de crecimiento, inversión y empleo, generan todo lo contrario, es esperable que no haya acuerdos, lo que deriva en lo que dice S&P. Por lo tanto, la posibilidad de que en los próximos 24 meses se rebaje la calificación es prácticamente segura si no hay un cambio de rumbo del Gobierno.

- ¿Es inevitable una rebaja en la clasificación de Chile hoy?

- Es un hecho inevitable si no se cambia la forma de enfrentar las reformas. Creo que el sistema político ha funcionado en rechazar malas reformas, en definir reglas para que se rechazara una Constitución que nos iba a destinar a un fracaso económico. Entonces, el deber que tiene el gobierno es recoger ese mensaje y proponer reformas que conciten acuerdos y no que polaricen. Si no hay un cambio de la forma en la cual se proponen las reformas, la rebaja en la clasificación de riesgo de Chile es casi segura.

- Ahora, el sistema político opera en ambos sentidos. La oposición también ha endurecido sus posturas, no solo el Gobierno.

- La reforma tributaria que rechazó el sistema político, y que fue no solamente de parte de la oposición, sino que también algunos partidos políticos que no están en el gobierno, fue una mala reforma tributaria y está bien que eso se haya que haya ocurrido así. Entonces, tenemos un sistema político que con las reglas que están definidas tiene muchas dificultades para lograr acuerdos. Si uno cambia las reglas del juego, evidentemente vamos a tener una voluntad distinta, pero asumiendo que mantenemos este sistema político, lo único que uno no puede hacer como autoridad es agregarle reformas refundacionales que extreman esas posiciones, porque ahí el resultado es obvio: no vamos a lograr un acuerdo.  

Entonces, el llamado que uno le hace a la autoridad, porque al final el que tiene la potestad de proponer estas reformas no son los parlamentarios, sino el Gobierno, es que las reformas que proponga hacia adelante sean progresivas, procrecimiento y que generen un consenso para que tengan una mayor probabilidad de aprobarse.

- ¿Esto en qué se traduce respecto a las reformas tributaria y de pensiones? ¿Renunciar a ellas, modificarlas radicalmente?

- Respecto de la reforma tributaria, veo una falta de oportunidad del ministro de Hacienda, porque si uno quiere de verdad avanzar en las reformas políticas, el lugar para ponerse de acuerdo es el Congreso. Uno puede tener reuniones técnicas para consensuar unas cosas, pero hasta el momento no hemos visto ningún proyecto de ley que se haya presentado que sea procrecimiento. Recién empezamos a hablar de crecimiento un año después, cuando ya se había rechazado la reforma tributaria. Lo mismo con la reforma a la evaluación ambiental, que ahí no sé qué nuevo pueden proponer los ministros de Hacienda y de Medio Ambiente, ya que su propia coalición rechazó proyectos en esa línea cuando eran oposición. Lo mismo hicieron con la reforma a Monumentos Nacionales y al cabotaje marítimo, que son prácticamente los principales proyectos que quiere impulsar el ministro en la Agenda Procrecimiento.

- ¿El Gobierno debe cambiar la estrategia y discutir directamente en el Congreso estos temas?

- Tenemos que pasar a la cancha. Si tenemos un problema en el sistema político, vamos directamente al sistema político para solucionarlo. Yo no soy de los que cree que no hay que tener diálogo previo, pero tampoco soy de los que cree que esto se soluciona solamente con un diálogo fluido.

Y en pensiones, por supuesto que tenemos que avanzar. Hemos tenido un avance significativo con la PGU, que cambió el panorama completo del sistema de pensiones. Pero tenemos una deuda con la clase media y ahí es donde necesitamos aumentar la tasa de cotización adicional. Pero acá lo que veo nuevamente es una visión totalmente ideológica. La discusión de pensiones se está centrando no en cómo mejorar las pensiones, sino en quién administra el 100% adicional.

Si se requieren recursos adicionales para aumentar las pensiones, ¿entonces por qué no vemos cómo vamos a recaudar esos recursos adicionales, ya sea a través de del litio, o la eliminación de evasión y elusión?

- Volviendo a los temas fiscales. ¿El Presupuesto 2024 ayuda a evitar un recorte de la clasificación de Chile?

- Desde hace un tiempo a esta fecha he estado estudiando los errores en las proyecciones fiscales desde que se creó la regla el 2001. Esto es importante porque la razón de por qué se crean las proyecciones de mediano plazo es porque permite entregar una indicación futura sobre cuál es la trayectoria esperada, tanto los ingresos y gastos y finalmente el déficit o superávit fiscal, como también de la deuda en los próximos tres años. Eso obviamente permite programar y entregar una indicación hacia dónde vamos. En el estudio, se resalta que en el 70% de los casos el Ministerio de Hacienda sobrestima las proyecciones de crecimiento económico. En segundo lugar, los errores de proyección son sistemáticos y tienen un marcado sesgo, primero en sobreestimar los ingresos. Segundo, en subestimar los gastos y, en consecuencia, el balance entre ingreso y gasto es el déficit o superávit, por lo que se estima un resultado mejor que el finalmente resulta.

Un ejemplo: si uno mira las proyecciones realizadas desde 2001 a la fecha en el 70% de los casos se proyecta un mejor balance fiscal que el que finalmente resultaría. Y el déficit fiscal se subestima en más de un punto del PIB, o sea, en más de US$ 3.300 millones hoy. Eso es una desviación muy importante.

El problema es que las proyecciones para el período 2025-2028 tienen presentes estos errores de estimaciones de Hacienda. Se subestima el crecimiento del gasto, esperando en torno a un 1% de crecimiento cuando históricamente se ha expandido entre 3% y 3,5%. También, se sobreestiman los ingresos y la razón principal es porque las proyecciones de crecimiento de Hacienda son muy superiores a las que está estimando el mercado y el Banco Central. En consecuencia, se presenta un mejor resultado de balance y, obviamente, un menor nivel de deuda.

- ¿O sea, el panorama de mediano plazo no ayuda a mantener la nota del país?

- ¿Hacia adelante? Por supuesto que no. O sea, si de verdad estamos preocupados de la convergencia, el Presupuesto hoy debería haber crecido menos.  En los próximos tres años, si mantenemos el crecimiento histórico del gasto, vamos a sobrepasar el 45% de deuda a PIB.

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