Pasadas las 09:00 de la mañana de este jueves se inició la tercera jornada de formalización en contra de la exministra de la Corte Suprema, Ángela Vivanco, cuya defensa en manos del abogado Jorge Valladares intentó refutar las acusaciones de soborno, cohecho y lavado de activos que pesan sobre la exjueza, y que la Fiscalía y los querellantes expusieron en jornadas anteriores.
Con excesiva teatralidad, Valladares inició sus alegatos en contra de la solicitud de la medida cautelar de prisión preventiva para Vivanco, acusando una verdadera “capotera institucional” con su defendida a partir de información aparecida en los medios de comunicación.
El profesional alegó también que resulta incomprensible que se acuse de cohecho a su defendida y de haber favorecido con su voto al Consorcio Belaz Movitec en el pleito con Codelco, si ella es un solo voto de entre cinco.
En esta jornada, la defensa advirtió también en el marco de su alegato que la Comisión de Ética “no cumple con los requerimientos mínimos de debido proceso” -concepto que fue central en los alegatos del abogador defensor- y que la Fiscalía y los querellantes se equivocan al invocar los antecedentes recopilados durante el desarrollo de esa instancia, a la que debió comparecer la imputada hace ya tiempo en los albores del proceso, y trasladarlos a este proceso. De hecho, Valladares fue enfático en que “aquí sí opera la teoría del fruto del árbol envenenado, toda la prueba obtenida a partir de la investigación que llevó adelante el Comité de Ética está contaminada y deberá ser excluida en su momento”.
Y respecto a la solicitud de Codelco de que se le aplique a la exministra la Ley de Delitos Económicos, Valladares aseguró en la audiencia de este jueves que no corresponde que se le aplique esta normativa a la imputada y que eso no pasará.
“Parece que le está resultando”
Siguiendo con esta línea argumentativa, la defensa de Vivanco también le restó validez a la declaración de “un imputado en esta causa”, que fue como se refirió al abogado Gabriel Silber, añadiendo: “a quien echamos de menos, la verdad. El señor Gabriel Silber, quien parece que entendió que colaborando podía evitarse una persecución y parece que le está resultando… Resulta que él no sólo supo de los fallos, escuchó conversaciones, sino que también recibió dinero. Y dónde está, dónde está la imputación respecto de él. ¿Tiene algún trato preferente? ¡Claramente, esa declaración no puede ser tomada en consideración!”.
En su larga argumentación antes del receso, Valladares intentó refutar todos los argumentos esgrimidos tanto por la Fiscalía como por los querellantes –Codelco y CDE- . Para lo cual incluso recurrió a la estrategia de dar a conocer, más o menos, los ingresos de la imputada, asegurando que los movimientos de dinero a los que se ha aludido para acusarla de cohecho y lavado de activos, son los normales de una persona cuyos ingresos son superiores a los $ 12 millones.
A modo de conclusión, el abogado aseveró que “no se reúnen los presupuestos materiales ni presunciones fundadas de participación” de Ángela Vivanco.
Y, en este contexto, insistió en que la contraparte no tiene pruebas suficientes para que a su defendida se le imponga una cautelar tan gravosa como la de prisión preventiva; por el contrario apeló a que “la cautelar que se decrete sea de baja intensidad”. Mientras que desde el frente insisten en que la exministra de la Corte Suprema es un peligro para la sociedad y que se le debe aplicar la cautelar de prisión preventiva.
Cabe mencionar que dos veces se cortó la transmisión de la formalización, primero porque la defensa iba a profundizar en el historial de salud de la imputada; más tarde, porque los querellantes se refirieron al tema.
La próxima audiencia, en la que el magistrado Cristián Sánchez dará a conocer la resolución, se realizará este viernes, desde el mediodía.