El llamado a los países de la región a optar por un “no alineamiento activo” en medio del escenario geopolítico actual, que tiene a Estados Unidos y China como protagonistas, hizo este martes la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
A esta propuesta, parte de un informe que fue presentado por la expresidenta de Chile, Michelle Bachelet, y quien liderara Colombia, Iván Duque, sumó el camino de alianzas flexibles con diversos socios, priorizando la cooperación regional por encima de consensos unánimes.
Según la comisión, estas medidas buscan sacar a la región de las "tres trampas del desarrollo" identificadas por la Cepal: bajo crecimiento, alta desigualdad con débil cohesión social y escasas capacidades institucionales.
Dentro de las acciones, el organismo mencionó la necesidad de robustecer la democracia y abordar el crimen organizado como una amenaza directa a la gobernanza territorial, y no solo como un problema de seguridad pública.
Tal cual lo consignó el reporte, Bachelet hizo hincapié en la necesidad de ver las “tremendas oportunidades y cuánto podríamos avanzar si somos capaces de entender que los desafíos son regionales, globales”, por lo que se debe “tener unidad y cooperar internacionalmente”.
Duque aseguró que “nuestra principal ideología regional debe ser la extrema sensatez, que parte de la base de entender que hay decisiones que si no son políticas de Estado en el corto, mediano y largo plazo, sencillamente nadie nos va a esperar”.
Ventajas estratégicas
El documento, en cuya preparación participaron ambos exmandatarios y 13 economistas bajo el paraguas de una comisión denominada Geopolítica, Globalización y Desarrollo para América Latina y el Caribe, identificó cuatro dimensiones.
La primera se relaciona con constatar que “el mundo cambió, y América Latina y el Caribe tiene con qué navegarlo”, aludiendo a que si bien la región “no puede controlar las transformaciones mundiales en curso”, posee activos como energías limpias, alimentos y minerales críticos que se han revalorizado a medida que la situación geopolítica ha cambiado.
Otra de las ideas fuerza del trabajo alude a la necesidad de “transformar las oportunidades en mayor desarrollo e influencia internacional”, para lo que se requieren “estrategias claras, instituciones fuertes y gobernanza efectiva”.
Asimismo, se menciona dentro del documento la necesidad de cooperación regional pragmática para “transformar activos en desarrollo”, y la búsqueda de “ampliar la capacidad de agencia internacional de la región”, con el fin de “evitar alineamientos rígidos, diversificar alianzas y desarrollar el músculo geopolítico”.
En esa línea, el reporte recalcó la importancia de la región en la transición energética y alimentaria global, para lo cual destaca fortalezas en materia de minerales críticos como el litio, cobre, grafito y tierras raras.
El documento también destaca que la región concentra cerca del 50% de la biodiversidad terrestre, además de un tercio de las reservas mundiales de agua dulce.