A solo dos meses del inicio de la edición Lollapalooza 2026, una demanda por $ 1.373 millones complica a Lotus Festival SpA, la productora del evento en Chile.
El exproveedor tecnológico de conectividad de internet del evento, Ledrium I SpA, presentó una acción judicial por poner fin al contrato de manera “unilateral e injustificada”.
El caso, que se tramita en el 15° Juzgado Civil de Santiago, busca determinar la indemnización que la productora deberá pagar luego de que una sentencia arbitral, que ya fue visada por la Corte de Apelaciones de Santiago, que determinará la existencia de un incumplimiento contractual calificado como "doloso".
La cifra reclamada corresponde a lucro cesante -es decir, la ganancia o beneficio económico que una persona o empresa deja de percibir- debido a la paralización total de las operaciones de Ledrium, la caída abrupta de sus ingresos durante 2023 y 2024, y la pérdida de oportunidades comerciales, incluida su publicación en Dicom.
Origen del conflicto
El conflicto se originó en un contrato suscrito el 15 de marzo de 2022, mediante el cual Ledrium se comprometía a proveer conectividad de internet y fibra óptica para las ediciones 2022, 2023 y 2024 del festival. Sin embargo, tras la edición de 2022, Lotus puso término unilateral y anticipado al acuerdo, adjudicando los servicios a otro proveedor pese a estar vigente la exclusividad del contrato. Lo que inicialmente parecía una decisión comercial derivó en un conflicto legal, donde la justicia chilena calificó el actuar de Lotus como una "conducta dolosa", al constatar que la productora actuó de manera consciente y deliberada al vulnerar el contrato.
El caso fue llevado inicialmente al Centro de Arbitraje y Mediación de la Cámara de Comercio de Santiago (CAM), instancia en la que la jueza árbitro acogió íntegramente la demanda de Ledrium. La sentencia de agosto de 2024 declaró la resolución del contrato, calificó el actuar de Lotus como doloso, descartó las supuestas deficiencias señaladas por la productora y ordenó indemnizar a la demandante por el lucro cesante correspondiente a los años 2023 y 2024.
Lotus intentó revertir el fallo mediante un recurso de queja ante la Corte de Apelaciones de Santiago, acusando faltas graves y errores manifiestos en la resolución arbitral.
No obstante, la Séptima Sala de la Corte de Apelaciones rechazó por unanimidad el recurso el 14 de febrero de 2025, señalando que los argumentos de Lotus no demostraban errores evidentes, sino diferencias de opinión respecto de la valoración de la prueba, lo cual no constituye fundamento para este tipo de recurso. Con esta resolución, el tribunal de alzada dejó firme la sentencia arbitral y confirmó la obligación de indemnizar a Ledrium, lo que abrió paso al actual juicio civil destinado a definir el monto exacto que deberá pagar la productora.
Según su abogado, Marcelo Jadue, "el impacto para Ledrium ha sido devastador".
Esta empresa -especializada en telecomunicaciones avanzadas, seguridad electrónica y sistemas tecnológicos críticos- acusa haber caído en insolvencia debido al impago de los servicios prestados a Lotus. El quiebre comercial no solo paralizó sus operaciones y le impidió cumplir sus propios compromisos contractuales, sino que también dañó gravemente su reputación en el mercado tecnológico.
Ledrium ha trabajado en proyectos de alta complejidad, como la provisión de wifi en 33 estaciones del Metro de Santiago y servicios en el centro de Farellones, además de desarrollar soluciones en Chile y otros países de la región.
"Lotus Festival SpA fue condenada al pago de indemnizaciones por lucro cesante debido al perjuicio que causó a su antigua proveedora de servicios tecnológicos y de internet en el festival Lollapalooza, la sociedad Ledrium I SpA. Esto ocurrió por haber puesto término a un contrato que estaba en pleno ejercicio, de manera unilateral e intempestivamente, lo que acarreó la insolvencia de la empresa al verse impedida de recibir el pago por sus servicios", aseguró Jadue.