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Publicado: Martes 28 de julio de 2015 a las 04:00 hrs.
Después de que Los Pelambres -perteneciente a Antofagasta Minerals (AMSA)- anunciara que presentará un plan de cierre ambiental definitivo para el botadero Cerro Amarillo, el que en parte fue construido en territorio argentino, en propiedad de El Pachón de Glencore, la minera suiza cuestionó a la firma nacional.
Señaló que tiene "disposición a contribuir a que Los Pelambres retire escombrera para reparar daño ambiental".
La diferencia entre ambas firmas radica en que mientras unos creen que el cierre ambiental del botadero es un tema que debe ser definitivo, la minera internacional plantea que el material debe ser removido. "AMSA parece no entender que la escombrera fue instalada por Pelambres en territorio ajeno, en otro país y que fue construida sin permisos válidos de ninguna naturaleza, lo cual implica que no puede proponer como solución definitiva hacer un cierre en la propiedad de otro y dejar allí 50 millones de toneladas de residuos".
El presidente de Los Pelambres, Francisco Veloso, señaló tener convicción en la solidez del caso legal, sin perjuicio de buscar una solución consensuada. "El cierre ambiental integral y definitivo es la mejor forma de eliminar cualquier riesgo de que este botadero genere algún impacto ambiental con el paso de los años. Ello requiere de la colaboración de todas las partes involucradas", dijo.
Sebastián Vallebona anticipó un alto interés de las empresas por acogerse a la medida y señaló que avanzan junto a InvestChile en una plataforma tecnológica para responder con rapidez.
Operación podría superar los US$ 43 millones y daría fin a las disputas entre quien funge como dueño del complejo y su banco financista. Quien se quede con el paño podría levantar al menos tres edificios para vivienda, oficina y comercio.