Multinacionales

El silencioso ascenso de las 'startups' chinas de alta tecnología

A pesar de la intervención contra las grandes empresas y las tensiones con Estados Unidos, el sector sigue atrayendo financiación extranjera.

Por: Financial Times | Publicado: Miércoles 5 de octubre de 2022 a las 18:58 hrs.
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En un rincón muy iluminado de una sala de exposiciones de Hong Kong, un robot negro de 300 kg desaparece bajo una pila de estanterías. Uno de los estantes levita y se desliza hacia un operario del almacén, que retira un artículo antes de que los algoritmos guíen el estante hacia el lugar más estratégico para aparcarlo en función de la popularidad de los productos de las estanterías.

El baile coreografiado de las estanterías está orquestado por Geek+, una start up de robótica de Beijing que, a pesar de la preocupación internacional por las políticas chinas sobre la tecnología, ha conseguido patrocinadores extranjeros como Intel Capital y Warburg Pincus.

Tras la dura intervención regulatoria de Beijing contra sus gigantes de Internet y el aluvión de sanciones de Estados Unidos contra las empresas tecnológicas chinas, muchos inversionistas han frenado su exposición a la tecnología china, y algunos han declarado que es inviable invertir en ella.

Pero a la sombra de este pesimismo generalizado existen detalles positivos, y el capital extranjero sigue fluyendo hacia los sectores de alta tecnología. Los datos del Ministerio de Comercio de China muestran que la inversión extranjera directa en los sectores de fabricación y servicios de alta tecnología de China creció un 43% y un 31%, respectivamente, en los primeros ocho meses de 2022 en comparación con el mismo periodo de 2021.

Sin embargo, los inversionistas y los grupos de capital riesgo a la caza de unicornios en la tecnología china deben tener muy presente la política en sus decisiones de inversión. "Hay que elegir los sectores adecuados con viento de cola político antes de seleccionar la empresa. Si no se conocen las tendencias políticas, se está invirtiendo a ciegas", advierte un inversor de capital riesgo de un fondo tecnológico especializado en China.

Esto significa encontrar empresas que se ajusten a los objetivos estratégicos de China, pero que no se vean afectadas por las sanciones estadounidenses. Con el fin de apaciguar a Beijing sin ofender a Washington, muchos fondos chinos se han centrado en la sanidad, la biofarmacia y los nichos de alta tecnología sin aplicaciones militares, como la robótica de almacén.

El intento de encontrar este punto óptimo ha impulsado el atractivo de empresas como Geek+, que posee una tecnología que se ajusta al impulso de Beijing para acelerar la automatización. Dado que la población china va a empezar a disminuir este año, los responsables políticos quieren que las máquinas sustituyan a la mano de obra humana. En los almacenes tradicionales, los operarios pueden pasar más del 70% de su tiempo caminando entre las estanterías.

Beijing ha ordenado a las empresas chinas que sustituyan la tecnología extranjera por alternativas nacionales siempre que sea posible, dando lugar a un ecosistema que permite el crecimiento de empresas como Geek+. La startup , junto con otros dos fabricantes chinos de robótica -Hai Robotics y Hikvision-, domina actualmente el creciente mercado de los robots móviles autónomos (AMR). Estos robots, que funcionan con chips de Intel, imitan los movimientos de un operario de almacén en lugar de transportar artículos sobre una pista o una cinta transportadora.

Según la Federación Internacional de Robótica, la demanda de robots AMR aumentó un 45% en 2021, impulsada por el hecho de que la pandemia ha revelado la necesidad de acelerar la automatización de la cadena de suministro. Geek+, que aún no tiene beneficios, vendió 20.000 robots el año pasado, obteniendo US$ 300 millones de dólares, y prevé vender 30.000 en 2022. La empresa también cuenta con una lista creciente de clientes en Occidente.

Esta historia de crecimiento ha atraído a los inversionistas. En agosto, Geek+ recaudó US$ 100 millones en una nueva ronda de financiación, alcanzando una valoración de US$ 2.000 millones. Sin embargo, aunque los vientos políticos de China han favorecido a este tipo de empresas, sigue existiendo una gran incertidumbre sobre cuándo podrán hacer caja los inversionistas.

Los robots de Geek+ están programados para encontrar las rutas más eficientes, acortando el tiempo entre que un cliente hace un pedido por Internet y el paquete llega a su puerta. En el pasado, las startups tecnológicas chinas se guiaban por una lógica similar: cómo identificar el camino más eficiente para salir a Bolsa.

Pero esa razón de ser cambió el año pasado tras la desastrosa oferta pública de valores del gigante de los VTC Didi. Días después del exitoso debut por US$ 4.400 millones, los reguladores chinos iniciaron una investigación sobre la empresa por presuntos abusos de datos y, posteriormente, Didi dejó de cotizar en la Bolsa de Nueva York. A partir de entonces, el flujo dorado de OPV de empresas tecnológicas chinas casi se ha secado.

"Conseguir que una empresa salga a Bolsa sigue siendo el objetivo de los inversionistas. Pero el proceso está plagado de riesgos políticos y geopolíticos. En el último año han cambiado muchas cosas", explica el inversor del capital riesgo.

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