La economía española habría crecido 0,8% en el último trimestre del año, manteniendo el ritmo del período de julio a septiembre, estimó el banco central en su boletín económico de diciembre, publicado ayer.
“La fase expansiva que la economía española inició hace algo más de dos años se prolongó en el último trimestre de 2015, período en el que se estima que el PIB podría haber aumentado un 0,8% en tasa intertrimestral”, aseguró la institución.
Esta cifra coincide con la observada en el tercer trimestre y es dos décimas inferior al 1% estimado para el período abril-junio, “que constituye el ritmo de avance más elevado registrado por el momento desde que se iniciara la recuperación”.
El Banco de España destacó que la evolución de la actividad en el último trimestre del año está siendo “ligeramente más favorable de lo anticipado en septiembre”, y, por ello, revisó al alza (una décima) la tasa estimada de crecimiento medio anual del PIB en 2015, hasta 3,2%, lo que supone el ritmo anual más acelerado en ocho años.
Para 2016 augura un crecimiento más moderado, ubicándose en 2,8%.
Los indicadores sugieren que los consumidores y las empresas están impulsando la recuperación, a medida que las tasas de interés en mínimos récord del Banco Central Europeo se trasladan a la economía.
Las ventas minoristas subieron a un máximo en diez meses en octubre, mientras que la actividad de los servicios creció a su ritmo más acelerado en tres meses en noviembre.
En lo que se refiere a los riesgos para el pronóstico, el Banco de España citó dos: a nivel externo, que la desaceleración de los países emergentes sea más pronunciada de lo que se esperaba y, a nivel interno, la incertidumbre asociada al curso de las políticas económicas.