El presidente del Banco Central
de Brasil, Henrique Meirelles, confirmó hoy que no continuará en el
cargo después del próximo 1 de enero, cuando asumirá el gobierno la
presidenta electa, Dilma Rousseff.
"Un profesional debe
concluir su misión en el momento cierto" y "las reglas de la buena
práctica de gobierno en un Banco Central dicen que el presidente no debe
estar más de dos mandatos", declaró Meirelles, quien asumió su cargo el
1 de enero de 2003, cuando llegó al poder el mandatario Luiz Inácio
Lula da Silva.
"En Brasil, los dos mandatos de un presidente
del Banco Central coinciden con los del presidente del país, por lo que
es el momento adecuado para poner fin a esta misión", apuntó Meirelles,
quien dijo que dejará el cargo "feliz y realizado".
Según la
prensa local, Meirelles será sustituido a partir del 1 de enero por
Alexandre Tombini, actual director del Departamento de Normas del Banco
Central, quien trabaja en ese organismo desde hace más de una década.
Meirelles, de 65 años, fue una de las grandes sorpresas en la gestión
que Lula comenzó el 1 de enero de 2003.
En esa época,
acababa de renunciar a la presidencia mundial del BankBoston,
institución en la que trabajó desde 1975 y que dejó para ser candidato a
diputado por el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB),
principal adversario de Lula.
Sin embargo, renunció al PSDB y a
su escaño de diputado para aceptar la invitación de Lula a presidir el
Banco Central.
Durante su gestión, que siempre tuvo respaldo
del Gobierno y de los mercados, mantuvo un férreo compromiso con el
sistema de metas de inflación y mantuvo una política monetaria basada en
la libre flotación del dólar, que favorecieron la estabilidad
económica.