El petróleo siguió retrocediendo , borrando prácticamente por completo la prima de riesgo incorporada tras el estallido de la guerra entre Estados Unidos e Irán. El Brent cotiza con una baja de 4% este miércoles hasta los US$ 73,9 por barril, prácticamente el mismo nivel que exhibía al cierre del viernes 27 de febrero, la jornada previa al comienzo de los ataques. En tanto, el WTI esta jornada desciende 3,9%, quedando bajo el umbral de los US$ 70 el barril.
Las bajas de dan en medio del optimismo de los mercados por el memorando de entendimiento (MoU, su sigle en ingles) suscrito la semana y los avances en las primeras negociaciones orientadas a alcanzar un acuerdo de paz permanente.
El buen ánimo de los mercados petroleros se ve reforzado por lo que ocurre en el estrecho de Ormuz, que alcanzó a estar cerrado alrededor de tres meses y medio en el marco del conflicto bélico. Este miércoles, la a Agencia Internacional de Energía estimó que Emiratos Árabes Unidos está exportando crudo a cerca del 85% de los niveles previos al conflicto.
Se suma a este escenario, la votación del martes por la tarde del Senado de EEUU, controlado por los republicanos, que aprobó el poner fin a la guerra contra Irán. Aunque es poco probable que la resolución conduzca a cambios en la estrategia de la administración de Donald Trump, representa una nueva señal de que el mandatario carece de apoyo interno para el esfuerzo bélico.
¿Cómo ha mejorado el tránsito por Ormuz?
Según informó en un comunicado el Ministerio de Asuntos Exteriores de India, 11 embarcaciones con destino a ese país han cruzado con éxito el estrecho desde la firma del preacuerdo el 17 de junio. Entre ellas figuran tres petroleros con bandera india, cada uno cargado con 285.000 toneladas métricas de crudo, además de un buque transportador de gas licuado, otro petrolero y seis cargueros con fertilizantes. Las autoridades indias señalaron además que otros 10 barcos de su bandera permanecen en la región del golfo Pérsico a la espera de completar sus travesías.
Paralelamente, datos recopilados por Bloomberg muestran una recuperación gradual de la confianza entre armadores y operadores navieros.
El martes se observaban siete petroleros transitando por el estrecho utilizando señales convencionales de rastreo, incluidos dos superpetroleros completamente cargados que abandonaban el golfo Pérsico. El retorno de embarcaciones que vuelven a navegar con sus sistemas de identificación activados es interpretado por analistas como una señal de menor percepción de riesgo para la navegación comercial.

La tendencia también ha sido destacada por la Organización Marítima Internacional, que informó recientemente haber recibido garantías de seguridad que permitirían a cientos de buques abandonar el golfo Pérsico.
En ese marco, India consignó que envió dos embarcaciones de regreso a la zona por primera vez desde febrero, mientras más petroleros cruzan el estrecho manteniendo visibles sus señales satelitales.
De todas maneras, la normalización no está completa. El Centro Conjunto de Información Marítima (JMIC), una coalición internacional que monitorea amenazas a la navegación, rebajó recientemente el nivel de riesgo para el estrecho de Ormuz desde “alto” a “moderado”, reflejando una mejora en las condiciones de seguridad, aunque manteniendo cautela ante la posibilidad de nuevos episodios de tensión.
De esta manera, aun con progresos, queda un amplio margen para recuperar tránsito de 135 embarcaciones diarias que se observaba previo a la guerra.
¿Qué se espera para los precios del petróleo?
La evolución reciente del precio del petróleo refleja la creciente confianza del mercado en una desescalada duradera del conflicto. “Si observamos la evolución del precio del petróleo en las últimas semanas, vemos que los mercados indican una creciente confianza en que nos acercamos al fin del conflicto”, afirmó el director gerente de Estrategia de Renta Variable Estadounidense en Citi Research, Scott Chronert. “Este estancamiento en los precios de la energía, con su connotación inflacionaria, debería disminuir en las próximas semanas y meses”, agregó en declaraciones a CNBC.
En la misma línea, Joe DeLaura, estratega global de energía de Rabobank, sostuvo que “el simple hecho de que se estén reanudando los flujos a través del Estrecho de Ormuz y que las reservas estratégicas de petróleo sigan impulsando el suministro de crudo al mercado mantendrá los precios bajos a corto plazo”.
Sin embargo, otros analistas advierten que el mercado sigue siendo altamente sensible a cualquier deterioro en las negociaciones. El head of research de la plataforma de inversiones XTB, Ignacio Mieres, señaló que la caída del crudo responde a que los inversionistas descuentan simultáneamente un posible acuerdo más amplio entre Estados Unidos e Irán y la expectativa de que la oferta pueda restablecerse sin daños permanentes a la infraestructura energética. No obstante, advirtió que “dado que el daño físico y la interrupción de los flujos aún persisten, el precio se mantiene muy sensible a cualquier cambio en la postura de las partes”.
Las perspectivas para los combustibles tampoco apuntan a una normalización inmediata. Isabelle Gilks, principal retail fuel analyst de Wood Mackenzie, afirmó que “los consumidores no deberían esperar una caída inmediata o pronunciada en los precios de la gasolina”. Según explicó, incluso si el tránsito por Ormuz se restablece por completo, los precios de los combustibles podrían mantenerse sobre los niveles previos a la guerra durante varios meses debido a los desafíos logísticos, de refinación y reposición de inventarios.