El mercado del cobre sigue de cerca el informe que el Departamento de Comercio de Estados Unidos debe entregar a la Casa Blanca antes de que finalice junio, en medio de crecientes especulaciones sobre el futuro del metal refinado en la primera economía mundial.
La expectación se ha reflejado en los precios del commodity, siendo uno de los factores detrás del récord de US$ 6,65 por libra que alcanzó en el Comex este martes, y en un renovado flujo hacia el mercado estadounidense. Esto último, ha ampliado el diferencial entre los valores del cobre en EEUU y la Bolsa de Metales de Londres, mientras inversionistas y productores intentan anticipar los pasos de la administración de Donald Trump.
La fecha no es casual. En la orden presidencial emitida en julio de 2025, mediante la cual se excluyó al cobre refinado de los aranceles aplicados a productos semielaborados, la Casa Blanca instruyó al secretario de Comercio a presentar una actualización sobre la capacidad de refinación doméstica y la dependencia estadounidense de las importaciones. Sobre la base de ese informe, el Presidente podrá evaluar la aplicación gradual de gravámenes al cobre refinado a partir de 2027.
Se trata de un asunto que, a juicio del socio de GeoGig, Matías Pinto, no se ha sopesado adecuadamente en Chile. “Nosotros quedamos súper tranquilos con que la investigación no puso aranceles al cobre y dimos vuelta la página. Pero lo que dice textualmente el reporte es que se imponen aranceles, pero se suspenden mientras se entrega este informe”, señaló.

El también exjefe del Departamento Económico de la Embajada de Chile en EEUU explica que la revisión encargada a la secretaría liderada por Howard Lutnick evaluará las condiciones del mercado interno y externo del cobre, así como las capacidades que tendría EEUU para avanzar hacia una mayor autosuficiencia en un mineral estratégico tanto para la defensa como para el desarrollo de la inteligencia artificial. “Lo que está haciendo EEUU es crear capacidades internas y darle señales al sector privado de que quiere ser autosuficiente”, afirmó Pinto.
De hecho, este lunes la Casa Blanca informó de avances en esa dirección, con empresas como Highland Copper, Ivanhoe Electric, Rio Tinto y Wieland “ampliando sus instalaciones de extracción, fundición y procesamiento de cobre en EEUU”.
Mercado en alerta
La relevancia del informe no ha pasado inadvertida entre los inversionistas. En un reporte publicado este lunes, Citi identificó la incertidumbre en torno a la política comercial de Washington como uno de los factores que respalda el avance del cobre. “El miedo a los aranceles al cobre refinado en EEUU parece estar apoyando el sentimiento, al menos hasta que se produzca la revisión de finales de junio”, señalaron.
La entidad estima que la Casa Blanca podría optar por mantener una “ambigüedad estratégica” respecto de los próximos pasos de la investigación, en lugar de adelantar una decisión definitiva antes de que concluya la revisión. A juicio de Citi, ese escenario seguiría incentivando la acumulación de inventarios en EEUU y sosteniendo el apetito por el metal durante las próximas semanas.
En medio de este contexto, el banco elevó su proyección de corto plazo para junio hasta US$ 14.500 por tonelada, equivalente a US$ 6,58 por libra, y afirmó que el cobre podría alcanzar los US$ 15.000 por tonelada (US$ 6,80 por libra) en un horizonte de entre seis y doce meses. La visión alcista también se sustenta en una oferta más ajustada de lo previsto y en una demanda resiliente asociada a la transición energética, las redes eléctricas y la infraestructura para inteligencia artificial.
La incertidumbre regulatoria también sigue reflejándose en la estructura de precios del mercado. Andy Home, columnista senior de metales de Reuters, destacó recientemente que la prima de los contratos futuros de cobre en EEUU para marzo de 2027 se aproxima a US$ 1.000 por tonelada respecto de la referencia internacional, una señal de que los operadores continúan asignando valor a la posibilidad de que Washington avance hacia aranceles graduales al cobre refinado en los próximos años. Home recordó además que el año pasado el mercado apostaba por gravámenes inmediatos al cobre refinado y terminó sorprendido cuando la Casa Blanca decidió excluirlo.