La administración de Donald Trump ha encontrado una nueva forma de imponer aranceles a 60 países que abastecen prácticamente la totalidad de las importaciones estadounidenses: acusarlos de no hacer cumplir las prohibiciones sobre bienes extranjeros producidos con trabajo forzoso.
Si se aprueban, estos gravámenes crearán una nueva barrera comercial que podría ser menos vulnerable a impugnaciones judiciales que los llamados aranceles "recíprocos" anunciados por Trump en abril del año pasado y que fueron dejados sin efecto por la Corte Suprema en febrero.
El gobierno estadounidense sostiene que los países afectados no han prohibido las importaciones elaboradas con trabajo forzoso o no aplican adecuadamente dichas prohibiciones. Su argumento no se centra en los derechos humanos: considera que los países que no bloquean este tipo de importaciones obtienen una ventaja competitiva injusta.
¿Por qué EEUU prioriza el trabajo forzoso?
Estados Unidos prohíbe la importación de bienes producidos con trabajo forzoso desde 1930. Además, ha dirigido medidas específicas contra determinados lugares. Una ley de 2021 prohíbe todas las importaciones provenientes de la región china de Xinjiang bajo la presunción de que fueron producidas con trabajo forzoso.
El equipo de Trump ha vuelto a poner el foco en el trabajo forzoso como una forma de reinstaurar aranceles amplios a las importaciones tras el fallo de febrero de la Corte Suprema, que declaró inconstitucionales los aranceles del denominado Día de la Liberación, anunciados el 2 de abril de 2025. El gobierno fue instruido a reembolsar esos cobros, que se habían basado en la International Emergency Economic Powers Act (IEEPA) de 1977. Ese proceso aún está en marcha.
Pocas semanas después del fallo, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) anunció dos investigaciones bajo la Sección 301 de la Trade Act de 1974, una sobre trabajo forzoso y otra sobre exceso de capacidad manufacturera. Esa legislación permite al gobierno imponer medidas punitivas, incluidos aranceles. La USTR ya publicó el informe sobre trabajo forzoso; el informe sobre sobrecapacidad aún está pendiente.
¿Qué es el trabajo forzoso?
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) lo define como todo trabajo o servicio exigido a una persona bajo amenaza de una sanción y para el cual esa persona no se ha ofrecido voluntariamente.
¿Cómo justifica EEUU los nuevos aranceles?
A diferencia de la ley de 2021, basada en una evaluación de las condiciones laborales en un país específico, el nuevo informe no intenta demostrar que determinados países estén importando efectivamente bienes producidos con trabajo forzoso, ni analiza si esos productos son fabricados en dichos países mediante trabajo forzoso.
La USTR evaluó si cada país cuenta con una prohibición formal a la importación de bienes producidos con trabajo forzoso y si hace cumplir dicha prohibición o intenta impedir el ingreso de esos productos.
En el caso de Canadá, por ejemplo, el informe sostiene que, aunque prohibió las importaciones producidas con trabajo forzoso hace casi seis años, la ausencia de estadísticas o información oficial sobre la aplicación de esa norma demuestra un "bajo nivel de cumplimiento".
¿Cómo funcionarían los aranceles?
La USTR propone imponer aranceles de 10% o 12,5% a las importaciones provenientes de los 60 países investigados, dependiendo de distintos criterios, entre ellos si ya han alcanzado acuerdos comerciales con la administración Trump. También contempla un mecanismo especial para permitir que cierto volumen de importaciones de prendas de vestir y textiles provenientes de determinadas economías ingrese a Estados Unidos con una tasa reducida.
Los gravámenes se aplicarían en frontera, como cualquier otro arancel, y las tasas definitivas serían determinadas por la USTR tras un proceso de audiencias públicas y recepción de comentarios.
¿Cuál sería el impacto?
Los 60 países investigados representan el 99,4% de todas las importaciones estadounidenses. Los más afectados probablemente serían México, Canadá y China, los tres principales proveedores de bienes a Estados Unidos el año pasado, según el Fondo Monetario Internacional.
Maeva Cousin, de Bloomberg Economics, estimó que estas nuevas tarifas elevarían la tasa arancelaria efectiva de Estados Unidos en apenas 0,5 puntos porcentuales respecto del nivel actual de 10,7%, siempre que entren en vigor una vez que expiren los aranceles temporales aplicados bajo la Sección 122 tras el fallo de la Corte Suprema.
¿Qué viene ahora?
Los aranceles aún no son definitivos. La USTR abrió un período para recibir comentarios públicos y solicitudes para participar en una audiencia programada para el 7 de julio.
Los aranceles temporales impuestos bajo la Sección 122 expiran a fines de julio, por lo que la administración podría intentar sincronizar el inicio de los nuevos aranceles de la Sección 301 con esa fecha.