El ritmo de crecimiento económico de Estados Unidos se aceleró a un 2,5% anual en el tercer trimestre, esto es ocho décimas más que
entre abril y junio, según informó hoy el Gobierno.
Éste es el
segundo de los tres cálculos que el Departamento de Comercio hace
acerca del Producto Interino Bruto (PIB) en cada trimestre, y los
ajustes reflejan cifras más precisas sobre el gasto de los consumidores y
los Gobiernos, y la balanza del comercio exterior.
La mayoría de los analistas había calculado una tasa anualizada de crecimiento del 2,4% en el tercer trimestre.
En ese período las ganancias de las empresas subieron un 2,8% por
ciento a una tasa anualizada de US$ 1,66 billones, lo cual indica
que han crecido 27,8% de enero a septiembre.
La
economía de EE.UU., que había entrado en recesión en diciembre de 2007,
retornó al crecimiento en el tercer trimestre de 2009, y aunque se ha
estado expandiendo durante cinco trimestres consecutivos, el desempleo
permanece en el 9,6% de la fuerza laboral.
El índice
de precios en gastos de consumo -un indicador vinculado al PIB y que es
la medida de inflación preferida por la Reserva Federal después de que
se excluyen los precios más volátiles de alimentos y energía- subió en
el tercer trimestre a una tasa anualizada del 0,8 por ciento.
En el trimestre anterior había subido a una tasa anualizada del 1%, y el bajo ritmo de inflación sustenta la política monetaria de
la Reserva Federal que mantiene las tasas de interés por debajo del 0,25% desde diciembre de 2008, y sigue inyectando dinero en el
sistema.