El presidente de la Reserva Federal de EEUU, Ben Bernanke, anunció ayer que evalúa más medidas de estímulo, luego de que la entidad rebajara sus previsiones de crecimiento.
Tras la reunión de dos días del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, su sigla en inglés) de la Fed, Bernanke afirmó en conferencia de prensa que una de las herramientas que evalúa es bajar aún más el umbral de la tasa de desempleo.
“Mientras realicemos progresos hacia nuestro objetivo, podríamos ajustar el flujo de la tasa de compras mensuales para calibrar apropiadamente la cantidad de alivio que entregamos, dado el panorama del mercado laboral”, aseguró.
Hasta ahora el banco central ha señalado que mantendrá su política monetaria hasta que el desempleo, que cerró febrero en 7,7%, baje del 6,5%.
“Las condiciones del mercado laboral han mostrado signos de mejora en los últimos meses, pero el desempleo sigue siendo elevado”, afirmó la Fed. “Debemos asegurarnos de que la mejora no sea temporal”, expresó Bernanke.
La entidad además espera ahora que el Producto Interno Bruto del país crezca entre un 2,3% y un 2,8% este año, frente a su estimación previa de entre un 2,3% y un 3%.
Mantiene las tasas
La Fed confirmó además que las tasas de interés seguirán en los niveles mínimos actuales de entre cero y 0,25%. Trece de los miembros del FOMC prefieren un alza de los tipos en 2015; uno se mostró partidario de elevar las tasas en 2016; y otro de ellos cambió su previsión para 2014, en lugar de 2013.
Asimismo, pese a que se revisó el plan de estímulo, en medio de inquietudes por la aparición de burbujas de activos, se optó por mantenerlo. Actualmente la Fed tiene dos programas de compra de activos, uno de
US$ 45.000 millones mensuales en bonos del Tesoro y otro de
US$ 40.000 millones mensuales en bonos hipotecarios.
Bernanke señaló que para la mayoría de los miembros del FOMC la compra de activos está otorgando un apoyo significativo a la economía, y que los riesgos que generan son “manejables”. Lo que sí preocupa al comité es que las políticas fiscales restrictivas desaceleren la economía, en medio de los ajustes que entran en vigor este año.
El presidente de la Fed se dio tiempo también para abordar la situación de Chipre. Al respecto, afirmó que pese a la “incertidumbre” generada, especialmente por los problemas fiscales y de capitalización del país mediterráneo, no cree que “el impacto haya sido enorme”.
“Los mercados están en alza (...) Creo que los europeos encontrarán una solución, en este momento no vemos efectos para la economía de EE.UU.”, dijo. Sin embargo, aclaró que sigue la evolución de los acontecimientos en Chipre “muy de cerca”.