La agencia de medición de riesgos Fitch criticó hoy la gestión política europea de la crisis de Chipre, que pone de manifiesto el costo del "salir del paso" de los líderes políticos a la crisis de la zona del euro.
Fitch dijo en un comunicado que "sin un progreso y claridad mayores sobre los términos de los riesgos financieros y fiscales que comparten los Estados miembros de la zona del euro, cada crisis bancaria y soberana provoca una respuesta ad hoc que exacerba la incertidumbre y mina la confianza del mercado y la estabilidad financiera".
"De todas formas, no hay implicaciones inmediatas en la calificación de riesgo para otros Estados de la zona del euro", según Fitch.
El programa de rescate de Chipre confirma el fuerte deseo de los líderes políticos europeos de minimizar el coste a otros contribuyentes de la zona del euro, pero marcó el primer intento de implicar a los depósitos bancarios.
El marco institucional necesario y el mecanismo de resolución todavía no funcionan.
Ejecutar esta estrategia ahora para implicar a los pequeños ahorradores, establece un potencial precedente peligroso para otros países de la zona del euro, particularmente para aquellos con un sector bancario débil, añadió Fitch.
"No esperamos que la inestabilidad en Chipre se extienda a otros sistemas bancarios de la zona del euro", según Fitch.
La agencia de medición de riesgos observó que "hemos situado la calificación de los bancos chipriotas en observación negativa, lo que refleja el potencial impago limitado que podría ocurrir por una recaudación de impuestos significativa sobre los depósitos".
Gobierno chipriota insiste en negociar con Rusia
El ministro de Finanzas chipriota, Mijalis Sarris, defendió hoy el derecho de su país a negociar con Rusia su participación en el rescate del sistema financiero de Chipre, pese a la oposición de algunos países de la Unión Europea.
En una entrevista telefónica con el canal de televisión pública chipriota RIK, Sarris reconoció que algunos socios europeos "pueden no estar contentos" de que Chipre reciba ayuda rusa, pero consideró que las decisiones tomadas la pasada semana por el Eurogrupo llevaban al país "al desastre", por lo que Bruselas "no tiene derecho a impedir" a Nicosia que solicite "ayuda de otras partes".
El titular de la cartera económica del Gobierno, que se encuentra en Rusia negociando con el Kremlin su participación en el rescate, explicó durante la entrevista que grupos de trabajo de los dos países están evaluando la forma de ayuda rusa.
Ayer, en una alusión indirecta a las reuniones que se están celebrando en Moscú,, Angela Merkel, recordó a Anatasiadis que debe negociar las condiciones del rescate para Chipre sólo con la troika formada por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional.
Hoy, el presidente del Eurogrupo y ministro de Finanzas de Holanda, Jeroem Dijsselbloem, dijo ante el Parlamento Europeo que "tomar prestado" más dinero de Rusia "no ayudaría a la sostenibilidad de la deuda" de Chipre.
De hecho, Sarris descartó que la ayuda rusa adquiera forma de nuevo préstamo ya que eso acrecentaría la deuda chipriota haciéndola "inviable".
En cambio, el ministro chipriota dejó abierta la puerta a que la ayuda se produzca a través del sector bancario, el energético o a través de la participación en el Fondo de Inversión Solidario, que hoy el Gobierno de Chipre decidió establecer como modo de recaudar fondos para el rescate financiero.
Ahora, lo que busca Moscú, de acuerdo a las declaraciones de Sarris, es que su acuerdo con Chipre "sea compatible" con el que Nicosia finalice con la troika.
Según el titular de Finanzas, entre hoy y mañana "habrá propuestas concretas de la parte rusa", que deberán ser incluidas en la propuesta global del rescate al sector financiero.