Algunas de las marcas más grandes del mundo están pagando más de US$ 10 millones por espacios publicitarios de 30 segundos durante el Super Bowl de este año, estableciendo un nuevo récord y generando una ganancia extraordinaria para la cadena NBCUniversal.
El Super Bowl 2026 se perfila como el más grande para la industria publicitaria en Estados Unidos, según Mark Marshall, presidente de publicidad global y alianzas de NBCUniversal.
La cadena, propiedad de Comcast, transmitirá el partido -entre los Seattle Seahawks y los New England Patriots- por la señal NBC, el canal en español Telemundo y la plataforma de streaming Peacock.
NBC también emitirá los Juegos Olímpicos de Invierno y el fin de semana del All-Star de la NBA en el mismo mes, lo que llevó a la empresa a bautizar el período como un “febrero legendario”, un hito que Marshall describe como “algo hacia lo que hemos trabajado durante varios años”.
Los avisadores pagaron en promedio US$ 8 millones por 30 segundos de publicidad en el Super Bowl, igualando las tarifas más altas del año pasado, a medida en que los marketers regresan a formatos de TV más tradicionales, según Marshall.
Un “puñado” de marcas pagó más de US$ 10 millones por espacios, dijo. El Super Bowl del año pasado atrajo un récord de 127,7 millones de espectadores en Estados Unidos entre TV y streaming.
“Eso sería récord”, afirmó Marshall. “El mercado del deporte está extremadamente fuerte en este momento. Los Juegos Olímpicos y el Super Bowl… han sido extremadamente fuertes.”
Marshall agregó que ha sido una de las ventas de publicidad más tempranas para el Super Bowl, con todos los espacios agotados antes de que comenzara la temporada de fútbol americano en otoño.
“Vendimos más inventario del Super Bowl en el upfront que en cualquier otro momento.”
La fortaleza de la publicidad deportiva en TV se ha extendido también a los Juegos Olímpicos de Invierno, añadió, con NBC agotando su inventario publicitario para el evento a comienzos de año.
La Major League Baseball (MLB) vuelve a NBC esta temporada, mientras que el grupo también posee los derechos en español para transmitir el Mundial en Telemundo, que -según Marshall- ya está vendido en un 90%.
Marshall sostuvo que las marcas están extendiendo sus campañas más allá del Super Bowl, con más de dos tercios anunciándose también en torno a los Juegos Olímpicos. Casi 40% de los avisadores eran nuevos en el Super Bowl, agregó.
El mercado de publicidad televisiva se ha mantenido fuerte durante los últimos seis meses, señaló Marshall, con marcas buscando anunciarse en una “experiencia comunitaria” en vez de la “experiencia más solitaria” de ver contenido online.
El repunte publicitario ha sido impulsado por el regreso de la publicidad tecnológica y por una demanda sostenida de las farmacéuticas, añadió.
Resurgimiento de la demanda
Las tarifas récord del Super Bowl reflejan un resurgimiento de la demanda por los spots tradicionales de 30 segundos en TV, que durante años fueron un pilar de la industria, pero que habían perdido terreno a medida que el gasto publicitario se movía al mundo online. El lanzamiento de planes con publicidad en Netflix y Amazon Prime ha renovado el foco en crear campañas para televisión.
“La gente que se había cargado mucho al streaming o a las redes sociales empezó a volver, ya sea al deporte o a la TV, porque simplemente no estaban viendo el alcance o las conversiones”, dijo Marshall. “No es algo puntual.”
Según Marshall, los avisos del Super Bowl tendieron a privilegiar el humor, dada la “seriedad general que se vive en Estados Unidos en este momento.”
Varias marcas grandes, como Instacart y Pepsi, ya han lanzado campañas “teaser” antes del evento, y las celebridades vuelven a tener un rol protagónico.
Instacart cuenta con Ben Stiller y Benson Boone; Squarespace sumó a Emma Stone y Yorgos Lanthimos; y Kellogg’s a William Shatner. El teaser de Pepsi incluye a un oso polar -un animal usualmente asociado a avisos de Coca-Cola- realizando una prueba de sabor con los ojos vendados.