Las aerolíneas están retrasando la contratación de nuevas coberturas de combustible para aviones, con la esperanza de que los precios del petróleo caigan en los próximos meses, apostando a una rápida resolución de la guerra con Irán que, sin embargo, las deja potencialmente expuestas a nuevas alzas.
Las compañías europeas tienen cubierto cerca del 80% del combustible que necesitan para este año y normalmente contratan nuevas coberturas de manera gradual para fijar precios futuros.
Sin embargo, después de que el precio del combustible para aviones se duplicara tras el inicio de la guerra con Irán hace tres semanas, algunas empresas han pausado la firma de nuevos contratos financieros.
“No creo que hagamos ninguna cobertura durante los próximos tres meses”, dijo a Financial Times el director ejecutivo del grupo Ryanair, Michael O’Leary. “Siempre variaríamos un poco si creyéramos que hay un salto de corto plazo; claramente nadie está haciendo coberturas ahora con este tipo de tarifas”.
Apuesta a una baja futura del combustible
El precio del combustible para aviones ha subido hasta US$ 180 por barril, mientras que la brecha con el precio del crudo Brent también se ha ampliado a medida que el conflicto se prolonga. Cerca del 40% del combustible de aviación mundial pasa por el estrecho de Ormuz.
Existe un “flujo significativo desde Kuwait, Arabia Saudita y Abu Dabi que ha quedado atrapado en el lado equivocado del estrecho”, según un exoperador de combustibles. China, que era uno de los mayores proveedores de combustible para aviones, también ha detenido sus exportaciones.
Aun así, los mercados están proyectando una caída de los precios a lo largo del año. O’Leary dijo que los precios de largo plazo del combustible para aviones para el verano de 2027 seguían en US$ 75 a US$ 80 por barril: “Seríamos ambiciosos y esperaríamos hasta poder conseguirlo por debajo de US$ 70”.
Lufthansa también dijo que ha pausado sus coberturas desde que comenzó el conflicto hace tres semanas. Al igual que muchos de sus rivales europeos, la aerolínea alemana señaló que había fijado cerca del 80% de sus costos de combustible para este año “a niveles previos a la crisis”.
Los operadores esperan que los precios tanto del petróleo como del combustible para aviones caigan en los próximos meses, lo que da a las aerolíneas la esperanza de poder asegurar tarifas más bajas si tienen paciencia.
El director ejecutivo de EasyJet, Kenton Jarvis, dijo que “el combustible está disparado en este momento, pero la visión de los mercados es que bajará de precio” en los próximos meses.
El precio del combustible para aviones se ubicaba en torno a US$ 1.800 por tonelada, pero habría caído a cerca de US$ 1.000 para el verano, afirmó. La pregunta para la aerolínea es “si volverá al nivel previo, de US$ 700 por tonelada métrica”, agregó.
EasyJet esperaba pagar más al “completar” sus coberturas, dijo Jarvis, aunque añadió que la aerolínea no había cambiado su estrategia de cobertura.
Predijo que los precios de los pasajes comenzarían a reflejar mayores costos de combustible hacia fines del verano, aunque cualquier impacto de largo plazo dependería de cuánto se prolongara el conflicto.
John Strickland, analista independiente del sector aeronáutico, dijo que las compañías estaban asumiendo un “riesgo” al esperar para cerrar acuerdos futuros.
“Se trata de fijar certezas, incluso si se equivocan y cubren a un nivel alto que después resulta haber sido efectivamente alto; al menos saben dónde están parados para efectos de presupuesto”, afirmó.
Operadores aéreos estadounidenses
A diferencia de sus rivales europeos, las aerolíneas estadounidenses no cubren el combustible en absoluto. El director ejecutivo de United, Scott Kirby, dijo que se estaban preparando para un escenario en el que “el estrecho permanezca cerrado durante tres meses, el petróleo suba a US$ 175, cierre el año en US$ 120 y termine 2027 en US$ 100”. El petróleo volvió a superar los US$ 100 por barril el martes.
United ya recortó algunos vuelos en mayo y junio para reflejar los mayores precios del petróleo y estaba “trabajando en más” reducciones para más adelante, añadió Kirby.
Aunque las aerolíneas europeas tienen coberturas, igualmente están siendo golpeadas por la necesidad de comprar el resto de su combustible en el mercado abierto.
El jefe de Wizz Air, József Váradi, dijo que las alzas de precios “siguen teniendo impacto” pese a su estrategia de cobertura: “Cuando las cosas se mueven bruscamente, para mejor o para peor, eso puede afectar las finanzas”.
A comienzos de este mes, Wizz dijo que sufriría un impacto de 50 millones de euros en sus ganancias debido a aviones en tierra y mayores cuentas de combustible.