En el primer trimestre, las empresas chinas adquirieron filiales extranjeras al ritmo más rápido de los últimos cinco años, desafiando un entorno regulatorio cada vez más complejo para centrarse en los sectores de recursos, consumo y manufactura en el extranjero.
El aumento de las fusiones y adquisiciones chinas en el extranjero coincide con la postura más intransigente de Beijing respecto a las operaciones extranjeras en el sector tecnológico nacional. El mes pasado, el gobierno prohibió retroactivamente la adquisición de la aplicación china de inteligencia artificial Manus por parte de Meta, la empresa estadounidense propietaria de Facebook.
Según nuevos datos de Rhodium Group, una empresa de investigación estadounidense, las transacciones chinas de fusiones y adquisiciones en el extranjero ascendieron a US$ 9.600 millones en los tres primeros meses de este año, lo que supone un aumento por quinto trimestre consecutivo.
"Estas operaciones se están llevando a cabo de forma selectiva y es importante analizar los tipos de negocios subyacentes y si existen posibles sensibilidades en materia de inversión extranjera", afirmó Colin Banfield, director de Fusiones y Adquisiciones para Asia-Pacífico en Citi.
"Si uno se adentra en los mercados del sudeste asiático/ASEAN, hay menos problemas desde la perspectiva de la jurisdicción en materia de inversión extranjera... pero si se adentra en Estados Unidos o Europa, la selección es mucho más rigurosa", dijo Banfield.
Las transacciones internacionales de China aún están muy por debajo de su máximo alcanzado hace 10 años, cuando los reguladores chinos tomaron medidas enérgicas contra las operaciones comerciales ante la preocupación de que las empresas, en particular las estatales, estuvieran derrochando en activos no estratégicos.
En 2016, se registraron 773 operaciones por un valor superior a los US$ 200.000 millones, según datos de Dealogic, a medida que las empresas chinas centraban su atención en el Reino Unido, Europa y Estados Unidos.
En los últimos años, las empresas chinas han comenzado a buscar nuevamente adquisiciones en el extranjero, particularmente en el sudeste asiático y África, para asegurar recursos y diversificar sus cadenas de suministro.
Las cifras sobre el creciente volumen de fusiones y adquisiciones chinas en el extranjero se dan a conocer antes de una reunión que tendrá lugar la próxima semana en Beijing entre el Presidente Xi Jinping y el Presidente estadounidense Donald Trump, en la que se espera que se aborde la inversión china en Estados Unidos.
Según un informe de los economistas de HSBC, liderados por Ines Lam, la inversión directa china en el extranjero "está demostrando ser imparable, ya que las empresas buscan en el exterior canalizar un superávit comercial récord en medio de la persistente debilidad de la demanda interna".
Según escribieron, establecer la producción en el extranjero también "ayuda a China a contrarrestar las crecientes barreras comerciales".
Compras destacadas por sector
Según Rhodium, la mayor transacción del primer trimestre fue la adquisición por parte de Zijin del grupo minero canadiense Allied Gold Corp, valorado en US$ 4.000 millones, que posee activos auríferos en Mali, Costa de Marfil y Etiopía.
"En el sector de los metales y la minería, hay algunas operaciones y actividades en curso, que se están llevando a cabo en Indonesia y otros mercados similares. También se está trabajando en los mercados latinoamericanos y en África", declaró Banfield.
En el sector de consumo, la empresa china Anta Sports anunció en enero la compra de una participación del 29% en el fabricante alemán de ropa deportiva Puma por US$ 1.800 millones.
Centurium Capital Management, accionista mayoritario de la cadena china de cafeterías Luckin Coffee, está adquiriendo la marca estadounidense Blue Bottle Coffee a Nestlé por unos US$ 400 millones.
En el sector manufacturero, Picea Robotics completó la adquisición del fabricante estadounidense de robots aspiradores iRobot por US$ 352 millones, según el informe.
Sin embargo, el estudio también halló crecientes indicios de resistencia regulatoria a las adquisiciones chinas, y el gobierno del Reino Unido rechazó la apelación de JAC Capital contra una orden gubernamental para desinvertir su participación del 80% en el fabricante de chips FTDI.
En Bélgica, el servicio de inteligencia militar está investigando la adquisición del fabricante de helicópteros NHV por parte del grupo chino GDAT a través de GD Helicopter Finance, con sede en Irlanda.
Esto refleja la creciente cautela de China ante la posibilidad de que el capital extranjero se apodere de sus empresas tecnológicas líderes. El mes pasado, Beijing ordenó a Meta que deshiciera la adquisición de Manus por US% 2.000 millones, una empresa fundada en China pero que se trasladó a Singapur el año pasado.