En medio de fuertes presiones, el Parlamento de Chipre pospuso anoche para hoy el debate sobre un plan alternativo para acceder a un rescate internacional por 10.000 millones de euros (US$ 13.000 millones).
Los legisladores señalaron que necesitaban más tiempo para consultas las propuestas.
El gobierno había enviado varias leyes que incluían la creación de un “fondo de solidaridad” con recursos de las pensiones y la iglesia para reunir los 5.800 millones de euros exigidos a la isla a cambio del rescate, así como la imposición de control de capitales a los bancos y la reestructuración bancaria.
En cuanto al polémico impuesto a los ahorros que contemplaba el plan de rescate original, fuentes oficiales señalaron a EFE que quedaba descartado para depósitos inferiores a 100.00 euros, el límite que establece la garantía europea.
Dos de cada tres chipriotas apuestan por abandonar la zona euro y reforzar las relaciones con Rusia, según una encuesta de Prime Consulting de ayer. Además, un 91% apoya el “no” del Parlamento a la quita de los depósitos decidido el miércoles.
Fuertes presiones
Antes de la decisión del Parlamento, el Eurogrupo, compuesto por los ministros de Finanzas de la eurozona, tras su segunda teleconferencia esta semana, mostró su disposición a discutir una nueva propuesta, aunque lo condicionó a un análisis de la troika de la Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
La Unión Europea evaluará hoy el plan alternativo, señaló ayer un portavoz de la Comisión Europea.
Tras la teleconferencia del Eurogrupo, Simon O’Connor instó a Chipre a “trabajar intensamente” con la troika para un plan de rescate viable.
“Estamos satisfechos con reservas con que las leyes sobre la resolución bancaria y restricción al movimiento de capitales estén pasando por el proceso legislativo. El vicepresidente (de la Comisión) Olli Rehn ha estado llamando para la adopción inmediata de estas leyes, que son absolutamente esenciales en la coyuntura actual”, añadió el portavoz.
La troika exige que cualquier plan respete la sostenibilidad de la deuda chipriota y se estima que ésta quedaría en duda con el “fondo de solidaridad”.
El Banco Central Europeo había señalado que de no haber un acuerdo sólo garantizaba hasta el lunes la liquidez de los bancos chipriotas.
En Bruselas, un alto funcionario de la Unión Europea dijo a Reuters que eso significaría que los mayores bancos de Chipre colapsarían, borrando los grandes depósitos que han intentado proteger, y probablemente forzando al país a abandonar el euro.
“Si el sector financiero colapsa, entonces ellos simplemente tendrán que encarar una devaluación significativa y al enfrentarse a esa situación, no tendrían más alternativa que empezar a usar su propia moneda”, dijo el funcionario.
Rebaja de calificación
La situación es de tal gravedad que ayer la calificadora Standard & Poor’s redujo la calificación soberana de Chipre a CCC, apenas dos escalones por encima del default.
“Creemos que en ausencia de una fuente alternativa de capital y financiamiento fiscal, el riesgo de un evento crediticio desordenado está creciendo”, señaló S&P.
Actualmente el rating de Chipre es Caa3, con perspectiva negativa, en Moody’s y B en Fitch, también con perspectiva negativa. S&P también tiene panorama negativo en su nueva calificación.
La crisis ya cobró su primera víctima en la banca. Ayer el Banco Central de Chipre además anunció la intervención del segundo principal banco de la isla, el Laiki Bank.
Al mismo tiempo que se anunciaba la reestructuración el banco informaba, en un comunicado, que el límite de retiro de dinero de los cajeros quedaba de momento limitado en 260 euros diarios, en lugar de los 1.000 euros habituales.