Internacional
Un desempleo persistente y caída de la producción industrial presionan al Banco Central Europeo
Temen que la crisis de Chipre, cuyo efecto aún se refleja en las cifras, empeore los futuros datos.
Por: Equipo DF
Publicado: Miércoles 3 de abril de 2013 a las 05:00 hrs.
Por Marco Fajardo
La tensión en la eurozona continúa tras los negativos últimos datos de empleo y actividad industrial.
La tasa de desempleo en el área de la moneda común se mantuvo estable en 12,0% en febrero, la misma cifra de enero, pero el índice de Gerentes de Compras (PMI, por su sigla en inglés) de Markit retrocedió desde 47,9 en febrero a 46,8 en marzo, ligeramente mejor que la estimación preliminar de 46,6, pero por debajo de los 50 puntos que dividen el crecimiento de la contracción, por vigésimo mes.
Ambas cifras suman presión para que el Banco Central Europeo recorte las tasas de interés en su reunión de mañana.
La cifra de desocupación en febrero estuvo en línea con las expectativas de los economistas consultados por Reuters, aunque superan largamente las de otros países desarrollados como EEUU (7,7% en febrero) y Japón (4,2% en enero).
Más de 19 millones de personas no tienen empleo en la eurozona, casi 1,8 millón más que en el mismo período del año pasado.
Tras conocerse los nuevos datos, el comisario europeo de Empleo, Laszlo Andor, señaló que la tasa de desocupación es “extremadamente alta” y dijo que estos niveles de cesantía son “inaceptables” y “una tragedia para Europa”.
El ranking del desempleo sigue siendo liderado por Grecia (26,4%), España (26,3% y Portugal (17,5%), mientras en el otro extremo se encuentran Austria (4,8%), Alemania (5,4%) y Luxemburgo (5,5%).
Baja producción fabril
A nivel de producción industrial, los datos también son desalentadores.
Las fábricas en Alemania e Irlanda, las más positivas en el sondeo de febrero, volvieron a entrar en contracción el mes pasado, mientras los Países Bajos e Italia fueron las únicas naciones que reportaron aumentos de nuevos pedidos de exportación.
“Si bien en algunos aspectos es reconfortante ver que los acontecimientos de Chipre no causaron un impacto inmediato en la actividad empresarial, la preocupación es que el último capítulo de la crisis de la región afecte aún más la demanda en abril”, advirtió Chris Williamson, economista jefe de Markit.
“La manufactura en la zona euro (...) parece que actuó como un lastre para la economía en el primer trimestre y aceleró el ritmo de descenso en marzo, lo que aumentó el riesgo de que la crisis también pueda intensificarse en el segundo trimestre”, admitió.
En el caso del sector manufacturero alemán, que explica alrededor de un quinto de la economía germana, la principal de la eurozona, el índice cayó desde 50,3 en febrero, cuando creció por primera vez en un año, a 49,0 en marzo.
Si bien eso marcó un aumento leve desde una lectura inicial de 48,9 reportada a mediados de marzo, la cifra final fue la más floja en tres meses. También estuvo debajo del promedio de largo plazo, de 51,9. Los manufactureros también compraron menos bienes, un mal augurio para la producción futura.
“Los manufactureros citaron un mayor nivel de incertidumbre sobre el panorama económico, especialmente a lo largo de los mercados de exportación dentro del área del euro, que redujo el gasto de los clientes”, dijo Tim Moore, un economista de Markit.