Banca & FinTech

Las tres preocupaciones que reveló Itaú Chile al regulador estadounidense

La firma consideró que “las eventuales reformas tributarias y de pensiones deberán dedicar una gran parte de sus recursos solo a reemplazar lo perdido, en lugar de aumentar las reservas”.

Por: Vicente Vera V. | Publicado: Lunes 26 de abril de 2021 a las 12:09 hrs.
  • T+
  • T-
Foto: Julio Castro
Foto: Julio Castro

Compartir

La semana pasada el Banco Itaú Chile entregó su informe anual 20-F a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos -SEC, en sus siglas en inglés- correspondiente al año 2020, abordando sus principales preocupaciones respecto al mercado y la evolución de su negocio.

La compañía expuso al regulador estadounidense su conformidad en la evolución de su negocio en Chile. Si bien en 2020 su cartera cayó un 2,2% por los efectos económicos de la pandemia "aumentamos la participación de préstamos hipotecarios y de consumo en nuestra cartera de 33,2% a 34,5%, al tiempo que cedimos algo de terreno en préstamos comerciales, especialmente en nuestro negocio mayorista, donde nos enfocamos en mejorar la rentabilidad. Esta tendencia es un indicador clave de que estamos avanzando hacia el equilibrio de nuestra cartera de préstamos".

Imagen foto_00000006

Sistema de AFP

De cara a la discusión de la reforma previsional y los cambios que podría haber en la industria de las AFP, la firma detalló que las gestoras tienen una exposición sobre el banco de US$ 5.448 millones.

Si existen modificaciones a los regímenes de inversión "necesitaríamos buscar fuentes alternativas de financiamiento, que podrían ser más costosas y, como consecuencia, podrían tener un efecto material adverso en nuestro negocio, situación financiera y resultados de operación".

Los efectos del Covid-19

Respecto a la pandemia y sus efectos en la economía chilena, el banco sostuvo que "para contrarrestar la crisis actual será fundamental apoyar las actividades más afectadas por el distanciamiento social, incorporar plenamente la economía digital, recuperar la participación laboral de las mujeres, reducir la informalidad laboral y fortalecer la protección social sistemas".

Vaticinó que de lo contrario "no se podrán alcanzar los objetivos de desarrollo por los que se esfuerza Chile".

Para enfrentar estos desafíos, Itaú consideró que "las eventuales reformas tributarias y de pensiones deberán dedicar una gran parte de sus recursos solo a reemplazar lo perdido, en lugar de aumentar las reservas".

Nueva Constitución

Sobre el proceso constitucional, el banco manifestó que es "una oportunidad para construir un nuevo pacto político-social que se espera que genere instituciones más sólidas, confiables y efectivas que, además de responder a las necesidades de la población, también puedan apoyar la innovación, el emprendimiento y la productividad".

La estrategia digital

El banco también resaltó el uso de los canales digitales se hizo más necesario que nunca. Ejemplificó que la proporción de transferencias y pagos realizados a través de su aplicación se duplicó con creces en 2020.

Frente a este panorama, la apuesta de Itaú es potenciar sus sucursales digitales que actualmente atienden a más de 10 mil clientes.

Previamente, desde finales de 2018 comenzó a robotizar sus operaciones que le ha permitido reducir "el costo unitario de incorporación de nuestros clientes en casi un 60%".

También, entregó mayores detalles de su alianza con Rappi que sellaron a principios de abril que les permitirá "distribuir productos y servicios a los clientes de Rappi durante los próximos 10 años. Vemos la alianza como una oportunidad para diversificar nuestras estrategias para atraer nuevos clientes y aprender sobre el desarrollo de productos digitales y sobre el uso masivo de datos para personalizar la experiencia del cliente con una empresa líder en estrategia de mercado en varios mercados".

Operación Colombia

Uno de los próximos esfuerzos que deberá hacer Itaú Chile en términos de capital más allá de adaptarse a Basilea III es la adquisición de las acciones que posee CorpGroup sobre el banco en Colombia.

La transacción se acordó a realizar a más tardar el 28 de enero de 2022. El precio de compra será US$ 3,5367 por acción totalizando un desembolso de al menos de US$ 330 millones, sin contar el pago de intereses.

Itaú reconoció ante la SEC que esta compra "tendría un impacto adverso en nuestro capital consolidado y niveles de rentabilidad" por dos razones.

La primera es que el precio de adquisición, que se fijó en 2014 e incluye los intereses devengados desde 2015, lo que "implica una relación precio valor en libros para este interés que es más alta que la relación precio actual de valor contable para los bancos colombianos que cotizan en bolsa".

Y la segunda, es que "ahora tenemos que cumplir con requisitos de capital más estrictos de Basilea III, lo que podría llevar a una rebaja en nuestras calificaciones crediticias y tener un efecto material adverso sobre nosotros".

Lo más leído