Por Sebastián Valdenegro
Ante la posibilidad cierta de un empeoramiento en el escenario internacional, la banca nacional tomó resguardos, aumentando las provisiones al primer semestre de este año, según consignó la Superintendencia de Bancos (SBIF) la semana anterior. El titular de la entidad, Raphael Bergoeing, valoró la medida de la banca, por cuanto es coherente con la coyuntura.
“La reducción de utilidades de la banca es propia de lo que uno espera en el ciclo actual, debido a que el crecimiento económico del mundo está cayendo en términos esperados”, señaló la autoridad, junto con agregar que en este escenario la industria debe “prevenir aumentando su capital, haciendo más provisiones. Es lo que uno típicamente espera que ocurra en un sistema bancario que funciona adecuadamente”.
El economista atribuyó el incremento de los resguardos de la banca a “importantes modificaciones” sobre la materia que realizó en regulador en el último año.
En este contexto, señaló que el segundo semestre se caracterizará por una
desaceleración en la actividad a nivel interno.
“El crecimiento que tenemos hoy en Chile no va a poder mantenerse con la misma fuerza en los próximos meses. Lo que los bancos tienen que hacer es aumentar sus provisiones, previendo que la tasa de recuperación de créditos va a ser un poco menor, y eso hace que el sistema funcione y la confianza se garantice”, destacó el titular de la SBIF.
Desafíos regulatorios
En el marco de su exposición en la Universidad Mayor, Bergoeing repasó los principales desafíos para los entes reguladores de la banca a nivel mundial, así como a los distintos actores de la industria.
En este sentido, apuntó al riesgo operacional, asociado al fallo en los sistemas computacionales, como la “gran preocupación” para la seguridad financiera hoy, en especial tras lo ocurrido con el Banco de Chile y el error en el envío de cartolas.
A esto agregó el aumento en el tamaño de los actores del mercado, en especial los emisores no bancarios, donde la SBIF debería tener mayores facultades para fiscalizar.
“Un gran desafío que tiene el país es que las instituciones van cambiando y creciendo, y no siempre la regulación fue escrita pensando en el tamaño que pueda llegar a tener la industria. Debemos asegurarnos que cuando enfrenten problemas en el futuro, haya una institucionalidad que permita resolver sus problemas con facilidad”, dijo.
También, destacó la necesidad de legislar en torno a los conglomerados económicos. “Los grupos financieros explican cerca del 75% de la banca. En Chile, la ley permite ver a los bancos y a sus filiales, pero no más arriba”.
Fiscalizador no limitará listados de deudores
Sin éxito quedó una iniciativa nacida en la Cámara de Diputados que buscaba limitar la información que la SBIF entrega a las instituciones financieras y que, según los parlamentarios, permitiría crear listas paralelas de deudores. Esto debido a que la respuesta del regulador fue categórica, en cuanto a que la ley no sólo le impide restringir la información entregada sino que también la obliga a que dicha base de datos se distribuya a todas las entidades bajo su supervigilancia, sin excepción.
En su respuesta al requerimiento de los parlamentarios, la SBIF señala que la obligación de entregar la información de los deudores de manera refundida, establecida en la Ley General de Bancos, "implica que (dicha información) se remite a todos los bancos y cooperativas respecto de la totalidad de los deudores del sistema financiero". El regulador agregó que no es posible "acotar el alcance de la disposición legal por vía administrativa".