El año 2026 arrancó con un renovado apetito por las aperturas bursátiles en China, especialmente aquellas vinculadas a la inteligencia artificial (IA), un sector que de a poco Beijing ha elevado como una prioridad estratégica.
Los analistas debaten si es estas nuevas tecnológicas chinas podrán convertirse en un contrapeso real frente a los gigantes estadounidenses de Wall Street, como Open AI.
La primera en abrirse en bolsa fue Shanghai Biren, una desarrolladora de chips de IA, que el 2 de enero debutó en la Bolsa de Hong Kong.
Sus acciones comenzaron a transarse a US$ 2,53 por papel y en su primer día de cotización logró recaudar cerca de US$ 717 millones.
Sin embargo, con el paso de los días el entusiasmo inicial se ha ido diluyendo. Desde su salida a bolsa, Biren acumula un retroceso cercano a 7%, con episodios de alta volatilidad que incluyeron caídas intradiarias de hasta 15%.
Fernando Hales, de DVA, aseguró que las firmas occidentales hoy operan con “claras ventajas y sobre todo con modelos de negocios rentables y de alta visibilidad de utilidades”.
Y esta semana, el foco volverá a posarse sobre Hong Kong con una nueva apuesta china por la IA. Se trata de Zhipu AI, firma especializada en modelos de lenguaje, que este jueves debutará en el parqué asiático con un precio estimado de US$ 14,93 por acción.
La compañía adelantó que su oferta pública inicial apuntará a recaudar alrededor de US$ 560 millones, reforzando la oleada de salidas a bolsa del sector en el país asiático.
En conjunto, Shanghai Biren y Zhipu AI forman parte de la estrategia de China para fortalecer su ecosistema local de IA, en un contexto de mayores restricciones externas, como por ejemplo,los aranceles impuestos por el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
El mercado considera que las salidas a bolsa reflejan el uso del mercado de capitales como vía de financiamiento para acelerar el desarrollo tecnológico doméstico y reducir la dependencia de proveedores extranjeros.
¿Amenaza para Wall Street?
Los analistas sostienen que, en el corto y mediano plazo, Shanghai Biren y Zhipu no suponen una amenaza real para sus pares de Wall Street, que por ahora corren con una superioridad tecnológica.
El analista de inversiones de DVA Capital, Fernando Hales, aseguró que las compañías occidentales operan con “claras ventajas, y sobre todo, con modelos de negocio rentables y de alta visibilidad de utilidades”.
Sin embargo, hizo hincapié en que China tiene todos los incentivos para insistir en su apuesta bursátil: “La IA se ha convertido en un eje central de la competencia geopolítica y económica, y el país está dispuesto a sacrificar eficiencia y rentabilidad en el corto plazo con tal de avanzar hacia la independencia tecnológica”, agregó.
Por su parte, el jefe de análisis de GH Trading, Renato Campos, aseguró que ninguna de las compañías chinas hoy “está en condiciones de disputar ese dominio de forma inmediata”.
No obstante, advirtió que la competencia no se está dando en el mismo tablero. “Biren y Zhipu no buscan captar cuota global, sino asegurar soberanía tecnológica en un mercado gigantesco que, por razones geopolíticas, ya no puede depender de proveedores externos”, añadió.
La analista de mercados de XTB Latam, Emanoelle Santos, destacó que las compañías chinas pueden representar una amenaza real para algunas empresas estadounidenses de IA, pero de manera más selectiva. “El impacto más probable, por ahora, es una competencia creciente por segmentos y una erosión gradual en ciertos nichos, más que un reemplazo rápido del liderazgo”, enfatizó.