La Bolsa de Santiago subió este viernes, gracias al fuerte aumento de SQM en momentos en que igual la guerra de Irán está nublando el panorama, pues la extensión de un ultimátum de Estados Unidos dejó más preguntas que respuestas a un mes de que estallara la crisis.
El S&P IPSA cerró con un alza de 0,2% hasta los 10.417,19 puntos, y de hecho avanzó 1,4% si se mide el desempeño neto de esta semana, lo que revierte una buena parte de las caídas de la semana anterior.
La bolsa tuvo el crucial respaldo de SQM-B (5,9%), que se hizo parte de una compra generalizada de acciones de litio, después de que el "oro blanco" encadenara cuatro días de recuperación en el mercado chino. Los títulos de SQM vieron montos transados de más de $ 100 mil millones, lo que representó más del 40% del flujo de todas las acciones nacionales en la sesión.
"Hay un catalizador que es la misma guerra. El hecho de que el precio del petróleo se mantenga sostenidamente sobre US$ 100 por barril hace que todo los proyectos de vehículos eléctricos se potencien más", dijo a DF el gerente de estudios de Renta 4, Guillermo Araya, tomando en cuenta la importancia que tiene el litio para la electromovilidad.
Según el gerente general de Patrimore, Sergio Tricio, "no hay que dejar de lado que el cobre sigue alto, y que la bolsa chilena ya venía corrigiendo hace varios días. A no ser que pase algo bien extremo, será bien difícil que el IPSA rompa los 10.000 puntos en estos días, porque estamos en pleno proceso de juntas de accionistas y entrega de dividendos. Eso le va a generar una cierta protección a la bolsa".
Bolsas internacionales
Al cierre de Wall Street, el Nasdaq se hundió 2,2%, y el S&P 500 con el Dow Jones cayeron 1,7%. Con esto, el S&P 500 quedó en mínimos desde el 7 de agosto de 2025, por una baja de 2,2% en una semana que es la quinta consecutiva a la baja, a la vez que esto significa la mayor racha de caídas semanales desde la serie que terminó en mayo de 2022.
El Dow alcanzó territorio de corrección, vale decir, una caída de 10% desde su último peak, algo que el tecnológico Nasdaq ya venía de experimentar en la víspera.
Por el lado de Europa, el continental Euro Stoxx 50 bajó 1,1% y el británico FTSE 100 cerró plano, ambos con tibios retornos semanales. Al cierre de Japón, el Nikkei disminuyó 0,4%, pero en China, el hongkonés Hang Seng subió 0,4% y el continental CSI 300 avanzó 0,6%. A nivel semanal, el Nikkei tuvo un desempeño plano, mientras que os índices chinos perdieron algo de terreno.
Donald Trump postergó por segunda vez el plazo límite que supone una destrucción de las plantas energéticas de Irán, en caso de que este no reabra el estrecho de Ormuz. El plazo límite pasó de este viernes al 6 de abril, pues las negociaciones de paz van "muy bien", según el republicano.
Esto no calmó a los mercados energéticos, con lo que el petróleo Brent escalaba 4,7% a US$ 113,1 por barril, mientras que en el mundo de la renta fija, prácticamente todas las tasas largas subieron, y el rendimiento del Tesoro estadounidense a 30 años rozaba la marca de 5%.
Teherán permitió el paso de 10 petroleros por el estrecho de Ormuz, pero rechazó el plan de los estadounidenses, exigiendo sus propias condiciones, entre ellas el control sobre el pasaje. Mientras, según el Wall Street Journal, el Departamento de Defensa está considerando enviar 10 mil soldados más a Medio Oriente.
Reportes indican que dos cargueros chinos intentaron salir de Ormuz, pero dieron media vuelta, pese a las garantías de paso seguro prometidas por Irán. También se supo este viernes que EEUU e Israel bombardearon dos grandes plantas de acero iraníes.
No contribuyó al apetito por riesgo la noticia de que China abrió una investigación sobre las prácticas comerciales de EEUU, previo a una cumbre de mayo en la que se espera que Trump se reúna con su homólogo Xi Jiinping.