El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidió volver a extender el plazo que le dio a Irán para reabrir el estrecho de Ormuz, con la amenaza de bombardear su infraestructura energética, esta vez hasta el próximo 6 de abril.
"Según la solicitud del Gobierno iraní, sirva esta declaración para dejar constancia de que estoy pausando el período de destrucción de plantas energéticas por 10 días, hasta el lunes 6 de abril de 2026, a las 20:00 horas, hora del Este", escribió el mandatario estadounidense en Truth Social.
Cabe destacar que este es el segundo aplazamiento que brinda Washington. El sábado pasado, Trump comunicó un ultimátum que vencía el lunes por la noche. Al partir la semana dio un nuevo margen, el cual acababa mañana viernes.
“Las conversaciones continúan y, a pesar de las declaraciones erróneas en sentido contrario de los medios de comunicación que difunden noticias falsas, y de otros, van muy bien”, agregó Trump en su publicación.
"Suplicando llegar a un acuerdo"
Previo a la redefinición del plazo, el líder republicano había reiterado la idea de que las negociaciones para un alto al fuego marchan por buen camino, tal como ha sido la tónica durante esa semana. De hecho, había asegurado más temprano este jueves que Irán estaba "suplicando llegar a un acuerdo".
En una línea similar, el enviado especial estadounidense para el Medio Oriente y actor clave de las negociaciones indirectas en curso con la República Islámica, Steve Witkoff, indicó que los iraníes estaban buscando una "salida" y que había "indicios" de que estaban tomando conciencia de que no había alternativa a la negociación.
En declaraciones a periodistas, en los margenes de una reunión de gabinete en la Casa Blanca, Witkoff planteó: "Veremos adónde nos llevan los acontecimientos y si podemos convencer a Irán de que este es un punto de inflexión sin buenas alternativas para ellos aparte de más muerte y destrucción”.
Nerviosismo en el mercado
En ese marco, el mercado operó durante gran parte de este jueves con temor a una pronta escalada del conflicto en Medio Oriente y a sus repercusiones sobre el suministro energético mundial.
De hecho, el S&P 500 cerró la jornada con una caída de 1,7%, hasta los 6.477,16 puntos, en lo que califica como el mayor descenso diario experimentado desde que comenzó la guerra el 28 de febrero. Así, se encamina a cerar su quinta semana en rojo, la racha negativa más larga en casi cuatro años.
En tanto, previo al aviso de Truimp del nuevo plazo, el nerviosismo también quedó plasmado en el petróleo Brent, que escaló 6%, cerrando en los US$ 108 dólares el barril, el mayor alza diaria de las últimas dos semanas.