El dólar cerró con una nueva caída este martes, a dos horas de que el Banco Central de Chile publique su comunicado de política, y a un día de que la Reserva Federal (Fed) haga lo propio. Esto, mientras se aproxima la firma oficial del acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán.
La divisa bajó $ 7,5 hasta $ 886 al cierre del mercado chileno, quedando en mínimos desde el 20 de abril en los registros de Bloomberg. Esta fue una sexta sesión consecutiva a la baja, la racha más larga de caídas del tipo de cambio desde finales de enero.
"Lo más probable es que el tipo de cambio siga cayendo, como ha venido ocurriendo desde la semana pasada, y que con el paso de los días se vaya al rango previo de entre $ 875 y $ 851 en el que estaba antes del conflicto. Al menos debería encontrar un soporte en $ 875, pero todo depende de que los acuerdos se vayan concretando y no exista ninguna tensión nueva en Medio Oriente", dijo a DF el FX trader de la mesa de dinero Sales & Trading del Banco Bci, Jorge Concha.
A las 18:00 horas el Banco Central dará a conocer su decisión, para la que no se esperan ver cambios, y es lo que también le recomendó el Grupo de Política Monetaria. Luego, mañana miércoles temprano el Central divulgará el Informe de Política Monetaria de junio.
Las tasas swap cayeron unos 6 puntos base, movimientos más profundos que los de sus comparables externas, anticipándose a un sesgo más flexible. Lo que diga el Central podría influir sobre el dólar-peso, siempre que sea algo más disruptivo de lo que ya se conoce, según Concha.
Más claros que antes
Mirando hacia afuera, el petróleo Brent se hundía 4,2% hasta US$ 79,7 por barril en una cuarta sesión a la baja, y que lo deja en nuevos mínimos desde principios de marzo. Esto, ya que no se ha perturbado la cuenta regresiva antes de la firma oficial del acuerdo prevista para este viernes en Suiza. Desde la cumbre del G7 en Francia, hoy Donald Trump volvió a darlo por seguro.
"Los inversionistas han reaccionado positivamente a los reportes sobre un acuerdo que podría permitir la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz. Tal escenario, de confirmarse, podría generar una mayor caída de los precios de la energía, lo que aliviaría las presiones inflacionarias y orientaría a los bancos centrales hacia una política monetaria más flexible. Esta dinámica podría debilitar al dólar global", escribió el director de ActivTrades, Ricardo Evangelista.
En todo caso, fuera del petróleo, los mercados globales estuvieron más calmados. Si bien los rendimientos del Tesoro y un indicador del dólar global siguieron aflojando, se vieron más contenidos, y los precios del cobre no mostraban cambios relevantes.
Según Evanglista, "los traders se mantienen cautos, dado que aún no se han revelado detalles del plan de paz propuesto", y muchos esperan la decisión de mañana del Comité Federal de Mercado Abierto, el órgano de la Fed a cargo de definir la política monetaria.
"Los inversionistas prestarán mucha atención al tono del comunicado y a cualquier comentario del nuevo presidente, Kevin Warsh, en busca de indicios de que los funcionarios puedan haberse distanciado de la idea de subir las tasas tras los últimos acontecimientos en el golfo Pérsico, escenario que probablemente pesaría sobre el dólar global", anticipó.
El banco central estadounidense, que tampoco anunciaría cambios sobre la tasa oficial, publicará su informe trimestral de proyecciones económicas, el que incluye el mapa de puntos (dot plot) con las expectativas de tasa de sus miembros.
En la jornada asiática, como se esperaba, el Banco de Japón elevó su tipo oficial a 1%, su mayor nivel en más de tres décadas, a medida que la entidad busca hacerse cargo de un inusual avance de la inflación a nivel doméstico, fenómeno que ya venía ocurriendo desde antes de la guerra en Medio Oriente.