El precio del dólar abrió en baja a mitad de semana, previo a dos reportes económicos agendados para esta mañana en Estados Unidos, y mientras ciertas compras de refugio se vuelcan más hacia commodities en lugar del billete verde.
La divisa bajaba $ 3 a $ 883,8 a poco de que arrancaran las operaciones de este miércoles en Chile, después de que el martes cayera para intentar sin éxito permanecer en la marca de $ 880, según los datos de Bloomberg.
"El peso chileno ha sorprendido a muchos al romper la barrera de los $ 900. Ha habido dos aspectos muy positivos: la enorme subida del cobre y la victoria aplastante en las elecciones presidenciales de José Antonio Kast, favorable al mercado. Este último factor puede tener ahora una mayor influencia, dados los recientes acontecimientos geopolíticos, ya que Chile se sitúa ahora en el lado derecho de la trayectoria política de Trump", escribió el head global de mercados de ING, Christ Turner.
"Una pregunta que se plantea ahora es qué hará el Banco Central con su política de intervención en el mercado de divisas. ¿Comprará más aquí para reponer las reservas de divisas y mejorar las calificaciones crediticias soberanas? Los términos de intercambio se han disparado con la historia del cobre y, suponiendo que se puedan cumplir los planes de crecimiento del 4%, las ganancias del peso parecen sostenibles", comentó.
El dollar index retrocedía 0,1%, en línea con las leves caídas de los rendimientos del Tesoro. El cobre transado en Londres subía 0,5%, moderándose después de lograr un récord de US$ 6,08 por libra.
Los más demandados hoy eran los metales preciosos: el oro subía 1% y la plata 5,8%, ambos en nuevos máximos históricos, apoyados en la escalada de tensiones en Irán y las preocupaciones sobre la independencia de la Reserva Federal (Fed), entre otros factores.
Dentro de poco se divulgarán en EEUU los precios al productor y las ventas minoristas de noviembre (y también los rezagados de octubre, en este último caso). El IPC de diciembre publicado este martes no trajo demasiadas sorpresas, por lo que no fue un gran motor de los mercados al final del día.
Los operadores se han mantenido firmes con su expectativa de que la Fed bajará las tasas dos veces en 2026, aunque se han inclinado más a descontar hacia mitad de año el primer recorte, mientras se sigue esperando el segundo durante el cuarto trimestre.