El dólar logró mínimos desde 2023, tras cifras de comercio exterior de China que dieron un respaldo adicional al cobre, y sin que el billete verde ganara mucha demanda por las crecientes tensiones geopolíticas que involucran a Estados Unidos.
La divisa bajó $ 3,8 a $ 883 al cierre de este miércoles en Chile, y esto implica un nuevo mínimo desde el 21 de diciembre de 2023 en el compilado de puntas vendedoras de Bloomberg.
El cobre transado en Londres subió 0,9% a US$ 6,02 por libra, incluso habiendo alcanzado un récord de US$ 6,08 tras la sorpresa al alza en las exportaciones e importaciones chinas de diciembre. Por su parte, el dollar index bajó inicialmente, aunque a esta hora borraba sus pérdidas, y los rendimientos del Tesoro caían alrededor de 5 puntos base a lo largo de la curva.
Hubo una situación insólita relacionada con el Banco Central: el ente emisor modificó el dato del viernes con los montos vigentes de moneda extranjera por parte de los no residentes. Lo que inicialmente se reportó como un fuerte reposicionamiento de unos US$ 1.500 millones a favor del peso chileno, se revisó a una cifra mucho más moderada de US$ 375 millones.
Cobre y más
Según el director de riesgo financiero de PwC Chile, Patricio Jaramillo, hay tres fuerzas sincronizadas empujando al dólar-peso hacia la parte baja del rango entre $ 880 y $ 885, que califica como "una zona de extensión técnica donde hay vacío de volumen previo, donde el precio 'descansa' si no hay un shock externo".
Estos factores son la tendencia bajista del dollar index, los flujos por el precio del cobre y eventual carry trade aún en zonas atractivas, y los factores técnicos que se activan una vez perdido el soporte de $ 900.
Además del tema cuprífero, el tipo de cambio sigue presionado hacia abajo por la contundente victoria presidencial de José Antonio Kast, de acuerdo con el head global de mercados de ING, Christ Turner. "Este último factor puede estar teniendo ahora una mayor influencia, dados los recientes acontecimientos geopolíticos, ya que Chile se sitúa ahora en el lado derecho de la trayectoria política de Trump", aseguró.
Jaramillo estimó que "el dólar-peso puede continuar explorando zonas que sean coherentes con un escenario macro en Chile algo mejor de lo que está internalizado hoy en las proyecciones de consenso, dando cuenta de favorables expectativas para 2026 en términos de actividad".
Así como el cobre, también los metales preciosos ganaron nueva demanda: el oro crecía 1% y la plata saltaba 5,8%, ambos en nuevos máximos históricos, apoyados por factores como la escalada de tensiones en Irán -el petróleo Brent subió a máximos desde octubre-, la insistencia de Donald Trump por hacerse de una u otra manera con Groenlandia y las preocupaciones sobre la independencia de la Reserva Federal (Fed).
Las lecturas de octubre y noviembre de los precios al productor en EEUU, así como las ventas minoristas de noviembre, no movieron significativamente la aguja de los mercados. Los datos llegan rezagados, por un contexto de cierre de Gobierno. Y vienen después de que, publicado este martes, el IPC estadounidense de diciembre no trajera demasiadas sorpresas.
Los operadores se han mantenido firmes con su expectativa de que la Fed bajará las tasas dos veces en 2026, aunque se han inclinado más a descontar hacia mitad de año el primer recorte, mientras se sigue esperando el segundo durante el cuarto trimestre.
Volviendo a Chile, Turner comentó: "Una pregunta que se plantea ahora es qué hará el Banco Central con su política de intervención en el mercado de divisas. ¿Comprará más aquí para reponer las reservas de divisas y mejorar las calificaciones crediticias soberanas? Los términos de intercambio se han disparado con la historia del cobre y, suponiendo que se puedan cumplir los planes de crecimiento del 4%, las ganancias del peso parecen sostenibles".