La Bolsa de Santiago cayó este jueves, después de que la guerra contra Irán escalara hacia bombardeos en activos energéticos, mientras los banqueros centrales advierten sobre los posibles efectos inflacionarios del conflicto.
El S&P IPSA bajó 1,4% a 10.473,45 puntos, tras cerrar estable en la jornada previa, en momentos en que el presidente de la Reserva Federal daba una conferencia de prensa que contribuyó a la inquietud general. SQM-B (-3,3%), Cencosud (-2,9%) y Falabella (-2,9%) sufrieron las mayores bajas de esta nueva sesión, donde el IPSA llegó a caer 2,2% en su peor momento.
"En general, esto responde más que nada a titulares desfavorables por todos estos eventos geopolíticos en Medio Oriente. Si se descompone el impacto en la bolsa chilena, lo más relevante está en Latam, y el resto en el sector eléctrico. Entre ambos, estamos hablando de un 14% del IPSA. Se podrían revisar a la baja ciertas estimaciones si es que esto se extiende, pero el resto es flujo global por aversión al riesgo más que por fundamentos", dijo a DF el subgerente de estudios de renta variable de BICE Inversiones, Aldo Morales.
"El IPSA, en términos técnicos, todavía sigue bastante sobre la media de 200 días, por lo que esto forma parte de una corrección todavía dentro de un canal alcista. Nosotros internamente a los clientes les hemos transmitido que esta es una oportunidad de compra, aprovechando este sentimiento de corto plazo para comprar buenas compañías a precios favorables, y cuando se mira a institucionales como AFP y fondos mutuos, estos han seguido comprando. No da la impresión de que esto sea más que un headline risk", profundizó.
Mercados internacionales
El petróleo Brent, si bien durante la mayor parte del día ganó terreno sobre la marca de US$ 110, a esta hora se estabilizaba en US$ 107,6 el barril, tras comentarios desde la Casa Blanca que dieron algo de alivio a los inversionistas.
Donald Trump dijo que no está enviando tropas a ningún lado, cuando se le preguntó sobre el envío de fuerzas terrestres a Medio Oriente, y el secretario del Tesoro, Scott Bessent, dijo que es probable que el régimen de Irán colapse internamente.
Al cierre de la Bolsa de Nueva York, el Dow Jones cayó 0,4%, mientras que el S&P 500 con el Nasdaq disminuyeron. Si bien todos moderaron sus bajas previas de la jornada, Wall Street se encuentra en nuevos mínimos del año.
La guerra se agravó en la víspera, por los ataques a infraestructura energética. Primero, Israel bombardeó el yacimiento iraní de South Pars, el mayor campo gasífero del mundo, y luego Irán tomó represalias atacando una planta de gas natural licuado (GNL) en Qatar, generando "daños importantes", según las autoridades qataríes.
Las malas noticias calaron hondo en Europa, donde el continental Euro Stoxx 50 retrocedió 2,1% y el FTSE 100 de Londres cayó 2,4%. Y también en Asia, donde el japonés Nikkei se contrajo 3,4%, el hongkonés Hang Seng perdió 2% y el CSI 300 de China continental descendió 1,6%.
Como ha sido la tónica este mes, la renta fija no ha estado jugando el papel de refugio. El rendimiento del Tesoro estadounidense a dos años llegó a saltar 18 puntos base (pb), aunque a esta hora las alzas se minimizaban.
En Europa, los bonos soberanos se liquidaron de forma transversal pues desde el Banco Central Europeo, que mantuvo su tipo oficial, no se descarta un alza de tasas para afrontar los mayores riesgos inflacionarios. Y los gilts británicos se dispararon 30 pb en los tramos cortos, después de que el Banco de Inglaterra mantuviera en la misma línea. Previamente, el Banco de Japón tampoco hizo cambios en su tasa de política.
Trump desaconsejó nuevos ataques y suspendió la Ley Jones durante 60 días para reducir los costos de transporte de EEUU. "No quiero autorizar este nivel de violencia y destrucción debido a las consecuencias a largo plazo que tendrá para el futuro de Irán, pero si el GNL de Catar vuelve a ser objeto de un ataque, no dudaré en hacerlo", dijo el mandatario a través de su red Truth Social.