La guerra entre Irán y Estados Unidos no solo volvió a mover el precio del petróleo y las expectativas sobre las tasas.
Para el banco suizo Julius Baer, el conflicto dejó en evidencia un cambio más profundo en los mercados globales: "Defensa, energía, inteligencia artificial (IA) y cadenas de suministro hoy compiten por el capital, transformando el antiguo exceso de ahorro global en una competencia por ahorro”, indicó en su informe de perspectivas de mitad de año 2026.
La entidad sostuvo que el shock geopolítico no debería leerse como el inicio de una nueva tendencia, sino como un acelerador de fuerzas que ya estaban instaladas. “Las crisis rara vez crean nuevas tendencias, más bien aceleran las que ya estaban en marcha”, señaló.
La inversión en IA
Uno de los puntos centrales del informe es que la IA volvió a tomar el liderazgo del mercado accionario. Julius Baer destacó que su índice temático de cloud computing e inteligencia artificial subió 30% desde sus mínimos de fines de marzo, frente a un avance de 15% de las acciones globales.
Explicó que el principal motor sigue siendo el gasto de capital de los operadores de centros de datos, especialmente de los hiperescaladores estadounidenses.
A diferencia de lo que ocurría en la segunda mitad del año pasado, el banco sostuvo que los temores por una eventual sobreinversión "se disiparon". Hoy, el consenso es que la demanda por capacidad de centros de datos supera a la oferta y que, además, ya hay señales de monetización.
El informe apuntó a dos elementos claves. Primero, que laboratorios de IA como Anthropic y OpenAI están reportando una rápida aceleración de ingresos por el mayor uso de sus modelos. Y segundo, los hiperescaladores están logrando el crecimiento de ingresos más rápido en cinco años, pese a que su base de ventas es cerca de 50% mayor.
Los mercados favoritos
En cuanto a las acciones, el inicio de la guerra revirtió el buen desempeño que habían mostrado las bolsas -fuera de Estados Unidos- hasta fines de febrero. El alza del petróleo golpeó con más fuerza a regiones importadoras de energía, mientras los inversionistas volvieron hacia acciones estadounidenses y compañías ligadas a infraestructura de IA.
Para el segundo semestre, Julius Baer no espera una recuperación sostenida del liderazgo de las bolsas fuera de EEUU, mientras persistan condiciones excepcionales en los mercados energéticos. En el corto plazo, el mayor "momentum de utilidades" sigue concentrado en segmentos ligados a IA.
Para Asia, la visión sigue siendo constructiva. La entidad señaló que la IA ha sido el principal motor de retornos en la región durante el año y que probablemente seguirá en esa ruta el segundo semestre de 2026. Los mercados favoritos según el banco, son Japón, Corea del Sur y China.
En el caso de Japón, este mercado se beneficia por su exposición al negocio de semiconductores. En Corea del Sur, en tanto, la escasez de memorias debería seguir impulsando el rally de esa plaza bursátil hasta 2027.
En China, el banco mantiene una visión de "sobreponderar", pese al bajo desempeño del presente año. Eso sí, Julius Baer indicó que las mejores oportunidades ligadas a IA probablemente están fuera de los principales índices.
La IA también aparece en energía. El informe sostuvo que el shock petrolero volvió a poner el foco en la transición energética y que la mayor demanda eléctrica de los centros de datos se suma como un viento de cola para acciones relacionadas a energías limpias: especialmente solar, eólica y almacenamiento en baterías.
Tasas
En renta fija, Julius Baer ve más atractivo en las tasas reales y recomienda mirar nuevamente la duración. Su recomendación es aumentar exposición a bonos del Tesoro de Estados Unidos a 10 años cuando el rendimiento se acerque a 4,5%, y reducirla cuando se aproxime a 3,5%.
El banco también advirtió que el contexto técnico del crédito se ha vuelto menos favorable porque la emisión neta está aumentando por las grandes necesidades de inversión en inteligencia artificial. Los balances más débiles serían los más expuestos al mayor costo de capital.
Así, el mensaje para los inversionistas no es salir del mercado. Como resumió Julius Baer, “no implica que los inversionistas deban retirarse, sino que reposicionarse”.
Monedas y commodities
En commodities, Julius Baer no se alinea con la tesis de un nuevo superciclo. Aunque los precios han subido durante más de dos años, el banco sostuvo que buena parte del desempeño responde al rally del oro y a shocks geopolíticos, más que a una escasez estructural amplia.
Por ello, el informe concluyó que el mercado estaría en una fase de “supershock, no de superciclo”. Y que resspecto al petróleo -pese al golpe de oferta asociado al conflicto en Medio Oriente- los precios reales siguen lejos de los máximos registrados en la década pasada.
En oro, la mirada es más favorable. Aunque su reacción inicial a la guerra generó dudas sobre su rol de activo refugio, Julius Baer mantuvo una visión constructiva, apoyada en las compras de bancos centrales y en una eventual vuelta de la demanda defensiva. El banco proyectó precios de US$ 4.750 y US$ 5.000 por onza a tres y 12 meses, respectivamente.
En monedas, el dólar podría mantenerse firme en los próximos meses por la aversión al riesgo, el petróleo elevado y una Fed en pausa. Sin embargo, a más largo plazo, el informe mantiene una visión de dólar más débil. En emergentes, América Latina -indicaron- seguía ofreciendo un carry atractivo, aunque con ciertos riesgos fiscales.
Así, como resumió Julius Baer, “no implica que los inversionistas deban retirarse, sino reposicionarse”.