No se puede aspirar a ser líder en un mundo tan competitivo como la industria financiera global si no se está dispuesto a correr algunos riesgos. Y André Esteves ha hecho algunas jugadas de alto vuelo en su esfuerzo por convertir a BTG Pactual en el principal banco de inversión de Latinoamérica.
Hoy, el director ejecutivo del banco brasileño está otra vez haciendo una apuesta millonaria. BTG es el único banco privado que está financiando Belo Monte, la tercera represa más grande del mundo, después de Tres Gargantas, en China.
La decisión no era sencilla. Belo Monte ha estado envuelta en la polémica desde sus inicios, en los ’80. Aunque las autoridades han hecho varios ajustes para reducir su impacto, los grupos ambientalistas y de derechos humanos siguen oponiéndose. Incluso el director de cine James Cameron apoyó a las comunidades indígenas afectadas comparando el caso con su éxito de ciencia ficción, Avatar.
A comienzos de agosto, un tribunal federal paralizó los trabajos, pero el consorcio Norte Energía apeló y las obras se reiniciaron ese mismo mes.
Valor y ganancia
Al tomar sus decisiones de financiamiento, los bancos no sólo consideran los riesgos económicos, sino también los políticos y sociales. Esto hizo que Banco do Brasil, Itaú y Bradesco prefirieran mantenerse al margen de Belo Monte. La línea de créditos del proyecto por US$ 10.800 millones está concentrada en el estatal BNDES.
Pero la apuesta de BTG podría ser rentable. Del total del crédito, el banco de Esteves comprometió US$ 963 millones. El préstamos se pactó a una tasa de 8,5%, tres puntos porcentuales por sobre el tipo de referencia de largo plazo de Brasil, informó a Bloomberg una fuente de BTG que pidió reserva. La tasa es aún más alta que el 4,15% que pagó Tres Gargantas, en China, por un bono a 20 años.