En una volátil jornada los mercados de Europa anotaron resultados mixtos en medio de factores externos contradictorios.
La debilidad económica mundial debilitó el optimismo que reinaba ayer entre los inversores tras conocer que la inflación en China se situó en el 1,8% en julio, su nivel más bajo en dos años.
Además los expertos consultados por el Banco Central Europeo (BCE) revisaron a la baja sus pronósticos de crecimiento de la zona del euro para este año y prevén una contracción del 0,3%, frente al 0,2% pronosticado en mayo.
Este pesimismo se vio recortado por la positivas cifras macro de EEUU en relación a las bajas en el déficit comercial y en las peticiones de subsidio de desempleo.
En este contexto, las pérdidas estuvieron del lado del Ibex, que cayó 0,79%. Más atrás, el FTSE Mib que cedió un leve 0,08%, mientras que la principal plaza del viejo continente, el Dax de Frankfurt cayó un leve 0,02%.
El FTSE de Londres, por su parte, anotó una variación positiva de 0,10%, ganancias que se incrementan a 0,54% en el Cac de Paris.