Las bolsas estadounidenses cerraron la jornada con claros retrocesos, aunque más moderados a los observados en la medida sesión, en medio de las crecientes preocupaciones de los inversionistas por la situación de la zona euro y la crisis de deuda.
En ese contexto, el promedio de industriales Dow Jones cerró con una caída de 1,13% que lo aleja cada vez más de los 12.000 puntos (11.770).
El índice extensivo S&P 500, en tanto, sufrió un retroceso de 1,68% que lo situó en las 1.216 unidades.
El pesimismo siguió hoy instalado en el parqué neoyorquino desde los primeros compases de la jornada, que pudo comenzar con normalidad pese a que los "indignados" del movimiento Ocupa Wall Street habían amenazado con tomar la sede de la Bolsa de Nueva York en el día en que se cumplen dos meses de sus protestas.
Las miradas se dirigieron un día más al otro lado del Atlántico, donde España vio cómo el interés de sus obligaciones a diez años llegaba a colocarse en su nivel más alto desde 1997 por encima de la barrera del 7 %, lo que motivó la intervención de Banco Central Europeo con la compra de deuda española.
De poco sirvió para calmar a los inversores neoyorquinos que las solicitudes de subsidio por desempleo descendieran hasta 388.000 la semana pasada en EE.UU., o que los permisos de obra aumentaron un 10,9 % en octubre, hasta el nivel más alto desde marzo, aunque el ritmo de construcción de viviendas nuevas bajó un 0,3 %.
En una jornada en la que el Dow Jones llegó a ceder 200 puntos, en la recta final de la sesión se moderaron las pérdidas, justo después de que el Senado italiano aprobara el voto de confianza para el recién constituido Gobierno, formado íntegramente por tecnócratas y presidido por Mario Monti.
El freno al ánimo vendedor de los inversores no impidió que todos los sectores de Wall Street cerraran en negativo al toque de la campaña final, encabezados por el de materias primas (-2,67 %), el tecnológico (-2,25 %), el energético (-1,96 %) y el financiero (-1,71 %).