La histórica alza en los precios de los combustibles, que comenzó a regir este jueves en Chile, dejó a muchos buscando una ruta de escape al duro impacto que tendrá la medida sobre sus billeteras.
En Arica, una ciudad fronteriza con Perú, donde cada año circulan 5 millones de personas por el paso de Chacalluta, lo primero que se vino a la mente fue Tacna, una ciudad ubicada a 60 kilómetros y donde los ariqueños están acostumbrados a comprar y contratar servicios.
Eso mismo pensaron los conductores de taxis y colectivos. “Se pensó en una primera instancia”, reconoce Francisco Caro, dirigente de taxis colectivos de la línea N°11 de Arica, en conversación con DF Regiones. “Hubo algunos colectiveros, algunos taxistas que estaban pensando ir para allá”.
Sin embargo, la subida de los combustibles es una crisis global, desatada por la guerra en Irán, y la realidad está demostrando que no es tan sencillo escapar de sus efectos. Aunque el valor de las gasolinas en el norte de Chile es uno de los más altos del país, los precios también subieron al otro lado de la frontera, donde se mantienen todavía más altos que en Arica.
Litro a litro
El galón de bencina en Tacna se cotiza en 24 soles, lo que equivale a aproximadamente $ 1.753 el litro, mientras que en Arica el precio ronda los $ 1.670. La brecha es pequeña, pero para un profesional del transporte, cada peso cuenta. Y a diferencia de Perú, donde el gobierno no ha aprobado ningún tipo de bono ni subvención, las autoridades en Chile han salido en apoyo del sector local. “Sacamos cuentas y conversando nos dimos cuenta de que en verdad (cruzar a Tanca) realmente no nos conviene", sincera Caro.
En Arica, los taxis colectivos mantienen tarifas promedio en torno a $ 1.000. Pese al alza de los combustibles, la tarifa, dicen, no va a variar. “Nosotros estamos en una posición de no subir las tarifas”, señala el dirigente, apuntando al bono comprometido por el Gobierno para amortiguar el impacto.
Ese apoyo ya es ley. Tras una tramitación rápida en el Congreso, se estableció un paquete de medidas para enfrentar el alza. Una de las principales es un bono mensual de $ 100 mil para propietarios de taxis, colectivos y transportes escolares, durante seis meses (de abril a septiembre), con un esfuerzo fiscal estimado en $ 57.770 millones.

Subsidio para transporte internacional
Un factor clave para los transportistas de la ciudad fue la inclusión en el proyecto de los taxis internacionales Arica – Tacna, que inicialmente habían quedado excluidos. A diferencia del transporte público como taxis básicos y colectivos regulados por el Decreto 212, este servicio opera bajo el Decreto 265, que rige el transporte internacional de pasajeros.
Esa diferencia normativa los dejó, al comienzo, fuera del diseño, pese a que enfrentan el mismo escenario de alza de combustibles y en muchos casos, mayores costos operativos por su carácter transfronterizo. Su incorporación respondió a gestiones directas del gremio ante las autoridades.
“Conversamos con el diputado Jorge Díaz y le expusimos en una reunión junto a dirigentes del transporte mayor y menor que los internacionales no estábamos incluidos y se ofreció a ayudarnos, igual que a los demás”, relata Virna Rodríguez, presidenta de la Asociación Gremial de Dueños de Taxis Internacionales Arica-Tacna (Ari-Tac AG), que agrupa a 152 taxis empadronados.
El subsidio es una pieza vital para sostener la operación sin trasladar el alza a los usuarios, manteniendo su tarifa de $ 6.500 por persona.
Un servicio, dos países
El servicio entre Arica y Tacna es uno de los más activos de la frontera norte. Los taxis salen desde el Terminal Internacional de Arica durante todo el día y cubren un recorrido de cerca de 120 kilómetros ida y vuelta. Pero no es solo carretera. El cruce por Chacalluta y Santa Rosa introduce tiempos que son variables y que pueden extender el viaje desde una hora y media en condiciones normales a más de dos horas cuando hay congestión.
En ese escenario, el costo del combustible pasa a ser estratégico. Cada ajuste en el precio impacta directamente en la operación de un servicio que funciona entre dos países, pero bajo condiciones económicas distintas. “En Tacna no hay bonos ni subvenciones, es por eso que las bencinas suben más”, explica Rodríguez.
Con el subsidio ya convertido en ley y los taxis internacionales incluidos en el beneficio, el servicio que conecta a miles de pasajeros entre ambas ciudades no sufrirá cambios en su precio, al menos durante los próximos seis meses.