La Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) se proyecta hoy como una de las principales casas de estudios superiores del sur de Chile, con una matrícula que supera los 17 mil estudiantes de pregrado y 1.150 trabajadores, entre administrativos y académicos.
La casa de estudios cerró 2025 con ingresos totales por cerca de $ 80 mil millones y $ 12.660 millones en utilidades (130% más que el ejercicio anterior). Esos resultados le permiten ahora estar ejecutando un ambicioso plan de inversiones por $ 81 mil millones a 2029.
Cristhian Mellado. rector de Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC)
Plan de recuperación
Pero las cifras no siempre han sido así de favorables. Cuando Cristhian Mellado asumió como rector se encontró con una institución impactada por la inflación y una estructura de costos deficitaria. En 2022, la universidad registró pérdidas por $ 3.200 millones. Sin embargo, y como el mismo relata, también había liquidez, lo que evitó recurrir a endeudamiento bancario para sostener sus operaciones administrativas y académicas. Para superar la situación, su administración implementó un plan de recuperación estructural, con una estricta estrategia de control de costos y aumento de matrículas.
“Teníamos la caja suficiente para poder operar. Si no hacíamos nada, no podríamos pagar sueldos (…) con $ 3.200 millones negativos, pero $ 4 mil millones en caja, eso nos permitió operar y no tuvimos que endeudarnos”.
El plan se enfocó en el crecimiento de la matrícula de pregrado, pues “en regiones la matrícula se financia con el pregrado”. Para ello se abrieron de manera simultánea nuevas carreras como Odontología, Arquitectura, y Química y Farmacia. Pero el ajuste exigió además la desvinculación de 160 trabajadores de distintas áreas.
Para este año, con la crisis totalmente superada, la casa de estudios proyecta beneficios en torno a $ 11 mil millones.

Expansión de los campus
La holgura financiera ha facilitado reactivar las inversiones en infraestructura. Inicialmente estimado en $ 63 mil millones, el millonario paquete escaló a $ 81 mil millones tras el cumplimiento anticipado de todas las metas fijadas de recaudación.
“Retomamos un plan de inversión, sobre todo de infraestructura, para responder al crecimiento que estaba experimentando la universidad y lo ajustamos a $ 81 mil millones porque los resultados estaban dando, las proyecciones se estaban cumpliendo al pie de la letra y por lo tanto, eso requería mejorar infraestructura”, explica Mellado.
Las obras principales, actualmente en ejecución en el Campus San Andrés de Concepción, incluyen el nuevo edificio de aulas, avaluado en $ 16 mil millones y una moderna clínica odontológica de $ 7 mil millones. La expansión territorial también es de carácter prioritario, destacando la construcción de un futuro campus en Chillán (Región de Ñuble), planificado para 2029, de $ 17 mil millones.

Sustentabilidad financiera
Mellado asume sin complejos conceptos propios del mundo de los negocios, garantizando que pueden convivir con la orientación católica de la universidad y hacen viable el proyecto educativo en el largo plazo. Hoy la UCSC maneja una caja que le permite distanciarse del mercado de créditos para la ejecución de sus proyectos de inversión.
“Cuando uno está en la educación superior hablar de mercado, de demanda, de rentabilidad, a propósito de las rentabilidades de carreras, son conceptos que vienen de un área que hoy día es finanzas, (donde) la utilidad es la utilidad, la rentabilidad es la rentabilidad. El punto está en que eso tiene que estar al servicio de nuestros proyectos educativos y eso es lo que debe entenderse por esta sustentabilidad financiera”, enfatiza.
Bajo esa mirada, la apuesta del rector, quien termina su periodo en diciembre, apunta a consolidar la casa de estudios y proyectarla en los desafíos de carreras de pregrado acordes con las necesidades económicas y sociales de hoy, con la investigación de excelencia y financiar la contratación del capital humano avanzado que requiere para la formación académica del país.

Sello valórico
En una ciudad universitaria como Concepción, la UCSC ha logrado distinguirse de las otras casas de estudios por sus aportes al desarrollo económico y productivo de la región, a través de las áreas de investigación y trabajo coordinado con la industria local, pero también por el sello de su proyecto educativo, “un proyecto que no es neutro, que tiene una identidad que es católica y que, por lo tanto, se posiciona desde ahí a las diferentes alternativas que existen en la región” argumenta Mellado.
Su posicionamiento se refleja en los 17.200 estudiantes matriculados en pregrado, cifra que alcanza los 18 mil al sumar quienes cursan postgrados o formación continua. El 70% de sus estudiantes tiene beneficio de gratuidad, lo que garantiza a la institución un flujo constante de aportes fiscales directos debido a que su demografía estudiantil se concentra fuertemente en los sectores socioeconómicos de los primeros seis deciles en las regiones del Biobío y Ñuble.
En este escenario, el rector comenta que la retención de estudiantes fue fundamental. Para mitigar los índices de deserción, la casa de estudios implementó un sistema de call center que diera seguimiento y otorgara facilidades de pago. “Este manejo de la retención nos permitió mejorar en dos puntos, $ 1.000 millones”.