Coexca S.A., una de las principales productoras y exportadoras de carne de cerdo de Chile, está pisando el acelerador a fondo con sus planes de negocio. Apenas unos meses después de que el gigante español Grupo Valls entrara a la propiedad comprando un 38% de participación, la firma de Maule acaba de dar un nuevo golpe y cerrar un acuerdo de fusión con Comafri S.A., empresa que forma parte del holding Agrícola Industrial Lo Valledor AASA S.A.
De este modo, la operación vendrá a consolidar a uno de los principales actores de la industria local, con una importante cartera de activos productivos, una participación relevante en el mercado exportador y ventas conjuntas cercanas a US$ 250 millones anuales.
En términos de volumen, la asociación permitirá alcanzar aproximadamente las 100 mil toneladas anuales de carne de cerdo, ubicando a la entidad fusionada como el segundo actor de este segmento, solo detrás de Agrosuper.
Las compañías ya entregaron los antecedentes ante la Fiscalía Nacional Económica, organismo del que esperan obtener aprobación durante el tercer trimestre para formalizar la integración y dar inicio a las operaciones productivas conjuntas durante el último cuarto del año.
Fusión a nivel de plantas
La alianza permitirá que las instalaciones de Comafri en Rancagua se sumen a la planta que opera Coexca en Maule. “Esta es una fusión estratégica a nivel de plantas de proceso. No es una fusión a nivel de los holdings”, explicó el gerente general de Coexca, Guillermo García, quien añadió que, a grandes rasgos, “se generan dos sociedades. Una dedicada al procesamiento y la otra se va a dedicar a la comercialización de la carne y los productos derivados, tanto en el mercado nacional como en los mercados de exportación”.
En términos de presencia de marca, García explicó que “se van a mantener las marcas comerciales que tienen ambas compañías; por lo tanto, a nivel de consumidores e importadores, no habrá impactos”.

GUILLERMO GARCÍA, GERENTE GENERAL DE COEXCA
Sinergias competitivas
García comentó que la relación con AASA no es reciente y la alianza consolida un vínculo de más de 20 años con la familia Allende, sus controladores y surgió como parte de un proceso natural “que veníamos trabajando hace ya bastante tiempo”. De esta manera, las empresas buscan potenciar una operación más eficiente y alcanzar sinergias en ámbitos productivos, financieros y comerciales.
Las sinergias apuntan a fortalecer la competitividad de la industria nacional. “No hay que olvidar que hoy en Chile 40% del cerdo que se consume es importado, que viene fundamentalmente de Brasil”, detalló García, agregando que frente a este escenario, “tenemos que tener la capacidad de ser más eficientes y más competitivos”.
Para el gerente general corporativo de AASA, José Manuel Allende, la fusión “representa una gran oportunidad de crecimiento. Estamos muy satisfechos de avanzar en una operación que combina experiencia, capacidades productivas y una visión de desarrollo de largo plazo. Estamos seguros de que nos permitirá competir de mejor forma en la industria cárnica”.
Participación de Valls
La materialización del negocio avanzó en paralelo con la reciente inyección de capitales de la empresa brasileña Master Agroindustrial, filial del español Grupo Vall Companys, uno de los principales actores de la industria cárnica en Europa, que además de producir y comercializar carne de cerdo, participa en el mercado con aves, vacuno, harina y salud animal. Con una facturación que supera los 4 mil millones de euros al año, mantiene inversiones en diversos países, incluyendo México, Brasil y ahora Chile.
Respecto de la percepción del grupo ibérico sobre la alianza con AASA, García explicó que “esto está muy en línea con la visión de los españoles, de ir formando alianzas, de poder ir trabajando de manera conjunta, buscando eficiencia, oportunidades (…) veníamos trabajándola de antes del ingreso de los españoles. Cuando ellos conocieron este proyecto, lo apoyaron desde el día uno”.
Plan de inversiones
Aunque el ejecutivo no se refirió en detalle sobre los impactos, inversiones y proyecciones de la operación entre Coexca y Comafri, sí adelantó que “va a permitir incorporar más tecnología en las plantas, hacer inversiones en equipamiento”, de manera que la operación pueda responder a requerimientos de los mercados.
La materialización de un plan de inversiones ajustado a las proyecciones de mercado podrían comenzar a implementarse en 2027.