El aeropuerto Diego Aracena de Iquique registró durante el primer trimestre la cuarta mayor caída en movilidad de pasajeros a nivel nacional. Según datos de la Junta Aeronáutica Civil (JAC), la baja de 13,1% respecto del mismo período del año pasado, solo fue superada por las registradas en Puerto Montt, Chillán y Osorno.
Felipe Albarracín, gerente comercial de la concesionaria Aport Operaciones, sostuvo que el fenómeno respondió principalmente a ajustes operacionales de las aerolíneas. “Tuvimos un 17% de baja en las operaciones. Somos el aeropuerto a nivel nacional con la caída más fuerte”, afirmó.
El ejecutivo detalló que la disminución de frecuencias fue uno de los factores más relevantes. “La operatividad disminuyó de 18 a 14 vuelos promedio los fines de semana, lo que en términos prácticos significa cerca de 20 mil pasajeros menos al mes”, indicó.
Albarracín explicó que las aerolíneas priorizaron rutas internacionales y mercados considerados más rentables, como Perú, Colombia y Brasil.
También apuntó a factores asociados al entorno económico y regulatorio, como la rigidez de la Ley de Concesiones y la falta de personal en servicios públicos como Aduanas y PDI.
Desde la industria sostienen que el comportamiento del aeropuerto de Iquique también refleja una tendencia más amplia de desaceleración económica. “Este contexto responde a un cambio de patrón de factores; por una parte, la extensión del conflicto internacional ha mantenido alza el precio de los combustibles, mientras que, a nivel local, la economía ha mostrado una desaceleración”, comentó Milsa Ostojic, directora regional de Sernatur Tarapacá.
Menor conectividad y apuesta internacional
El alcalde de Iquique, Mauricio Soria, vinculó la caída con la necesidad de fortalecer la conectividad internacional de la ciudad y avanzar en proyectos de integración regional. “Estamos generando conversaciones con Paraguay y el Consulado de Perú para levantar vuelos directos desde Iquique a Lima y también con la capital paraguaya”, afirmó.
Soria agregó que la estrategia apunta a posicionar a Iquique como un hub internacional. “Queremos trabajar para visibilizar a Iquique en el mundo; hemos conversado con la cancillería de Brasil para conectar con Campo Grande y extender rutas hacia Santa Cruz que fortalezcan nuestras capacidades logísticas y posición estratégica”, señaló.
El retroceso en pasajeros ocurre en medio de un escenario de ajuste para la industria aérea nacional y de una creciente competencia entre terminales regionales por atraer nuevas rutas y frecuencias.