Hace 35 años, el matrimonio Gattoni - Guarache lanzó desde una vivienda en Iquique un negocio de producción y distribución de ropa de seguridad industrial.
Hoy, GyG Thomas Safety registra una facturación anual cercana a $ 14 mil millones, cuenta con dos sucursales, en Iquique y Antofagasta, y una plantilla de 110 trabajadores, según detalló a DF Regiones la gerenta general, Valentina Gattoni, hija de los fundadores.
Ahora la empresa está embarcada en su expansión más ambiciosa, con dos inversiones simultáneas: la ampliación de sus instalaciones en Antofagasta y la apertura de su primera ubicación en Santiago, en el parque industrial de Renca.
“Actualmente estamos terminando la ampliación de la sucursal en Antofagasta justamente para poder avanzar con más entrega inmediata”, explicó Gattoni.
Con un desembolso que ronda el millón de dólares, la sucursal está duplicando su capacidad, de 500 metros cuadrados (m2) a 1.000 m2, donde albergará un centro logístico, una sala de ventas y bodegas.
Valentina Gattoni, gerenta general de GyG Thomas.
La apertura en Santiago responde principalmente al crecimiento de clientes mineros con operaciones fuera del norte. “Muchos clientes que son contratistas de la minería tienen faenas en otras mineras y proyectos desde Santiago hacia el sur”, detalló la empresaria.
Los 800 m2 del recinto, que exigió una inversión en torno a US$ 1,5 millón, estarán distribuidos entre una sala de ventas y una bodega que operará además como centro logístico.
Aunque la casa matriz seguirá en Iquique, la empresa busca ampliar su presencia geográfica y avanzar hacia nuevos sectores productivos. “Dentro de la visión que tenemos como familia empresaria, es justamente poder abarcar todo Chile”, afirmó.
Expansión y nuevos nichos
El principal foco de GyG Thomas está en la minería, donde mantiene contratos con compañías como Teck, Quebrada Blanca y Minera Meridian, además de desarrollar vestuario técnico especializado para faenas mineras.
La ejecutiva explicó que uno de los principales diferenciadores de la compañía frente a competidores internacionales ha sido la capacidad de fabricar productos personalizados y responder rápidamente a requerimientos específicos de clientes mineros.
“El punto de diferenciación está relacionado con lo que quiere el cliente. Hay empresas que necesitan bolsillos especiales para herramientas, otros requieren ropa antiácida o prendas adaptadas a distintos tipos de trabajo dentro de la misma operación minera”.
Ese modelo les permitió mantener actividad incluso durante la pandemia. “Las empresas se dieron cuenta del tipo de respuesta cuando uno es local y cuando no”, afirmó Gattoni.
Sin embargo, la estrategia de crecimiento ahora apunta a diversificar mercados. La firma busca aprovechar su experiencia en fabricación textil y ropa térmica industrial para ingresar a industrias como la salmonicultura y el sector forestal.
“Nos especializamos en ropa térmica para faena y tenemos certificaciones de permeabilidad, alta visibilidad y antiácido”, señaló.

Expectativas por ciclo minero
Desde la empresa observan con optimismo el escenario minero en el norte del país, especialmente por proyectos vinculados a puertos, logística y corredores bioceánicos.
“Aquí en el norte hay muchos proyectos, hay mucha inversión que todavía no se ve”, sostuvo la ejecutiva. “Está todo el tema del puerto de Antofagasta, el corredor bioceánico y muchos proyectos que tenemos que saber cómo abarcar”.
También reconocen que la expansión minera obliga a adaptarse rápidamente a nuevos requerimientos técnicos, corporativos y operacionales de las grandes compañías. “En la medida en que uno hace bien el trabajo, no deberíamos tener mayor incertidumbre”, afirmó Gattoni al referirse a los cambios que vive actualmente la industria minera.
Empresa familiar y vínculo con la FEC
Tras el fallecimiento de su madre, una de las fundadoras del negocio, GyG Thomas es actualmente controlada por Valentina Gattoni, sus hermanos y su padre.
La empresa forma parte de Familias Empresarias de Chile (FEC), organización que reúne a compañías familiares de todo el país. “Somos parte del pulmón de la economía de Chile. Es un desafío mayor porque una empresa familiar no se mueve igual que una empresa transnacional”.
Gattoni sostuvo que el trabajo junto a la FEC les ha permitido avanzar en protocolos familiares y profesionalización interna para acompañar el crecimiento de la empresa. “La familia va en paralelo con la empresa y tienen que conversar ambas cosas”, señaló.