BHP inició una nueva era. Desde el 1 de julio, el sudafricano Brandon Craig está al mando de la mayor minera del mundo y principal productor global de cobre, tras suceder al canadiense Mike Henry, quien dejó el cargo luego de seis años y medio al frente de la compañía anglo-australiana. Y su arribo tiene un componente que en la industria local no pasa inadvertido: es el único CEO de BHP que ha trabajado previamente en Chile.
El ejecutivo no solo conoce el país por sus visitas corporativas. Vivió en Chile durante una etapa relevante de su carrera, lo que le permitió desarrollar un conocimiento directo de las operaciones, las comunidades y el entorno minero local. Esa experiencia resulta especialmente pertinente hoy, cuando el cobre ocupa un lugar central en la estrategia de crecimiento de BHP y Chile concentra algunos de los activos más relevantes de la firma, sostienen en la multinacional minera.
En la compañía consideran que la experiencia operativa y de liderazgo en Chile -uno de los principales distritos mineros del mundo y hogar de activos de clase mundial como Escondida y Spence- ha contribuido significativamente al desarrollo de talento de nivel global dentro de BHP. En el caso de Craig, su paso por el país le permitió liderar equipos complejos, relacionarse con una amplia gama de grupos de interés y adquirir una comprensión profunda de una de las regiones más estratégicas para el negocio, dicen en la minera.
El historial detrás de la designación
La elección de Craig -definida tras un proceso formal de sucesión anunciado en marzo pasado- respondió a una combinación de factores: sus 27 años de trayectoria en BHP, liderazgo en distintas geografías y commodities, un sólido historial operacional y una profunda comprensión de la estrategia de la compañía. El directorio destacó especialmente su capacidad para ejecutar con disciplina, impulsar el desempeño y liderar equipos de alto rendimiento, explicaron en la empresa.
Este ingeniero mecánico fue cercano a un exCEO de la compañía, Marius Kloppers -que intentó, sin éxito, fusionar BHP con Rio Tinto- y según ejecutivos que trabajaron en la compañía en esos años, formó parte de la cantera de la alta gerencia.
Antes de asumir como CEO, Craig lideró el negocio de Américas, supervisando las operaciones de cobre en Chile -Escondida, Spence y Cerro Colorado-, los activos y proyectos de crecimiento en Estados Unidos (Resolution Copper), Perú (incluyendo Antamina) y Argentina, además del desarrollo del negocio de potasa en Canadá (Jansen).
Su gestión coincidió con hitos mayores: BHP consolidó su posición como el mayor productor de cobre del mundo y el metal rojo pasó a representar más de la mitad de las ganancias de la compañía por primera vez en su historia. Escondida, en tanto, alcanzó una producción récord de 1,3 millones de toneladas, su nivel más alto en 17 años, mientras que Jansen Stage 1 superó el 75% de avance. También encabezó los preparativos para la eventual reapertura de Cerro Colorado.
Bajo su liderazgo se aceleraron, además, iniciativas clave del portafolio cuprífero, como la creación del joint venture Vicuña junto a Lundin Mining para desarrollar los depósitos Filo del Sol y Josemaría, en la frontera entre Chile y Argentina, considerados uno de los distritos de cobre con mayor potencial a nivel global y que puede activar inversiones por US$ 18 mil millones.
La agenda chilena
Craig también condujo una etapa decisiva para el crecimiento de BHP en Chile. En 2024 encabezó una visita de inversionistas al país en la que la compañía presentó su plan para la próxima década, basado en iniciativas por más de US$ 10.000 millones, entre ellas la recientemente ingresada Declaración de Impacto Ambiental (DIA) para una nueva concentradora en Escondida.
Hacia adelante, se espera que su foco esté puesto en tres prioridades: elevar aún más los estándares de seguridad, acelerar la productividad mediante tecnología e innovación, y ejecutar la próxima etapa de crecimiento de BHP, particularmente en cobre y potasa.
En ese diseño, Chile y Latinoamérica seguirán siendo fundamentales: la región concentra algunos de los activos y oportunidades más importantes de la compañía, en un escenario de creciente demanda mundial de cobre para la electrificación y la transición energética.